Decía que «las películas son más hermosas que la vida». Un encuentro en la escalera, el primer beso, el amor frustrado, la picaresca, la utopía... son certificados vitales del universo Truffaut. Es el cineasta de la sensibilidad y la mirada de un lector voraz y un amante del cine y las mujeres, crítico apasionado y alma activa del movimiento más influyente del cine durante décadas, la 'nouvelle vague'. Su espíritu creativo y su inquietud se vieron truncados por la muerte prematura en 1984, en plena madurez. Cualquier revisión ratifica una vez tras otra que es uno de los cineastas imprescindibles y lúcidos de la historia.
Ahora la sala municipal Los Ángeles dedicará, durante el mes de mayo, su nuevo ciclo a un monográfico sobre la obra del cineasta que recorre el material sensible del director francés a través de once de sus veintiún títulos. Además de algunas obras maestras como 'Jules et Jim', o populares iconos del director como 'Besos robados' y 'La piel suave', el ciclo se abre con su opera prima 'Los cuatrocientos golpes' y concluye con la obra que se estrenó de manera póstuma, el policíaco 'Vivamente el domingo'.
Se ha dicho hasta la saciedad que el mundo de François Truffaut, ese maravilloso cineasta, contador de algunas de las más intensas historias de amor, y dotado de una lírica especial, estaba hecho de libros, cine y mujeres. El 'Antoine Doinel', personaje y cineasta, dejó en herencia no sólo sus filmes, sino decenas de reflexiones, axiomas y mensajes sobre el cine, sus valores y su destino. Además de ese documento obligado surgido de la entrevista mantenida entre Truffaut y Alfred Hitchcock en agosto de 1962, que dio origen al libro, 'El cine según Hitchcock', un referente en la bibliografía cinematográfica, el director y jefe de filas de 'Cahiers de cinema', es el artífice de una nueva mirada sobre la vida. En uno de sus escritos más reveladores declaró: «la película de mañana no será realizada por funcionarios de la cámara, sino por unos artistas para quienes el rodaje constituye una fantástica y excitante aventura. La película de mañana se asemejará a su director y el número de espectadores será proporcional al número de amigos que posea el cineasta. La película de mañana será un acto de amor».
El Cine Los Angeles proyectará así desde el próximo miércoles, día 3, al domingo 4 de junio once títulos del cineasta francés. En paralelo, también podrán verse 'La verdad oculta' de John Maden, 'El castillo ambulante' de Hayao Miyazaki y 'The Libertine' de L. Dunmore.
Truffaut nació en 1932. La ambigua relación con su madre marcó para siempre al artista, y se convirtió en una de sus obsesiones. Su destino quedaría ligado a André Bazin, fundador de 'Cahiers du Cinéma'. En 1953 Truffaut empezó a ejercer la crítica. En 1954 rueda su primer corto, 'Una visita'. El ciclo está configurado por las proyecciones de: 'Los Cuatrocientos Golpes' (1959), 'Jules y Jim' (1961), 'La piel suave' (1964), 'Besos robados' (1968), 'Domicilio conyugal' (1970), 'Las dos inglesas y el amor' (1971), 'Una chica tan decente como yo' (1972), 'El Amor en Fuga' (1979), 'El último metro' (1980), 'La mujer de al lado' (1981) y 'Vivamente el domingo' (1983).
En uno de sus testamentos más hermosos escribió: «No se puede poner un final optimista, porque la vida no es optimista; tampoco se puede poner un final pesimista, porque sería un desastre comercial. Es necesario un final que incluya los dos. Hago finales ambiguos, siempre pensando un poco en Chaplin. Es su idea de marchar por la carretera y cruzarse con los policías, es la idea de la libertad amenazada».