eldiariomontanes.es
Domingo, 30 de abril de 2006
 Webmail      Alertas    Envío de titulares      Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


Crónica / INTERNACIONAL
Análisis
ANÁLISIS / Qué importa el sexo
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Italia no sería tan grande sin los italianos. En las dictaduras del imperio los monarcas absolutos tocaban la lira y llevaban sus caballos al Senado. Hay un punto cachondo en ese país por lo que lo grave no tiene que ser necesariamente trascendente. El inventor de Nerón y de Calígula, también se adjudica la paternidad de Chichiolina, recuerdan, aquella senadora porno-star que promovía los valores contrarios a la castidad que ahora propugna Berlusconi. Ahí es donde yo vi más tocado al primer ministro, cuando prometió que dejaría de hacer el amor hasta que finalizara la campaña. Llegué a pensar que una propuesta así era un trastorno de su insistencia en la cirugía plástica. Del todo punto inaceptable para el conjunto de los italianos como no encerrase la sutil recomendación de llevarlo fuera del santo matrimonio. Pero ni aún así. Los transalpinos, que son muy suyos, votaron, por fin, por 'Il Cavaliere' casi en su mayoría, el resto le dió la victoria al circunspecto Prodi, hombre de natural cristiano, con pedigrí de derecha y aspecto de cura, que no milita en partido político alguno y, sin embargo, lidera a los comunistas.

En Italia todo es posible, hasta el joder por joder, que a ello se atribuyen mayormente las papeletas que bloquearon la elección de presidente en el Senado y que insoportablemente variaban el nombre del candidato, con la única intención de mantener el misterio al ser declaradas nulas. Pero decía Rondelet que lo que hace que la ingenuidad sea tan graciosa es que no está hecha para durar. Y, al final, los romanos se cepillaban a sus césares, Berlusconi se ha quedado sin su empleo de primer ministro y Prodi, o sea el magma de la izquierda, está a punto de gobernar el país, con resultados de infarto en esa llegada multitudinaria que requiere 'foto finish'. Pero, mira por dónde, a mi me llama más la atención la fortaleza del 'sowman' Berlusconi, que la debilidad del 'pater' Prodi. Yo creía en el lector avisado, aturdido por el pensamiento único, esquizofrénico en el amanecer repetitivo del 'Día de la marmota', viendo la imagen de 'Il Cavaliere', día y noche, ocupándolo todo, la radio, la televisión, los negocios, el Vaticano...

No parece posible aplicar a este país aquella máxima de Alejandro Dumas: «prefiero los malvados a los imbéciles , porque al menos descansan». En Italia no descansa nadie, ni siquiera eternamente. Vean, si no, a Andreotti con su imagen de Nosferatu votándose a sí mismo en el Senado. ¿Estaba vivo! La gerontocracia garantiza en ese país el empleo a perpetuidad, que no se jubilen ni los malvados ni los imbéciles.

Berlusconi anuncia para el martes su dimisión. El mago de las financias mediáticas vuelve a las andadas. Para mi que nos anuncia su regreso, y no como cantante a un crucero mediterráneo. Recuerden que también Nerón cantó tras incendiar Roma. Me apuesto una lira a que nos anuncia su regreso a partir de los ochenta. Y si el amor es puro, qué importa el sexo.



Vocento