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Miércoles, 3 de mayo de 2006
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CANTABRIA
tribunales
La defensa reconoce que el vecino de Santoña prendió fuego a la casa de su ex mujer, aunque él no recuerda nada
El Fiscal solicita una condena de ocho años de cárcel por un delito de incendio
La defensa del vecino de Santoña procesado por haber prendido fuego a la puerta de la casa de su ex mujer mientras ella y otros miembros de la familia dormían reconoció hoy que su cliente fue el autor de los hechos, a pesar de que él insistió ante la Audiencia de Cantabria en que no recuerda nada.
El Ministerio Fiscal, que solicita una condena de ocho años de cárcel por un delito de incendio, relata en su escrito de acusaciones que el procesado, José Luis L·L., acudió sobre las 4.25 horas del 4 de abril de 2005 al domicilio de su ex esposa, roció la entrada de la vivienda con disolvente y le prendió fuego.
El disolvente se filtró por debajo de la puerta, empapó la alfombra del recibidor de la casa e hizo que las llamas también afectaran al interior, mientras la ex esposa del acusado, su hija y sus dos nietos, ambos menores de edad, dormían.
Sin embargo, el fuego a
sustó a la perra de la familia, que despertó con sus ladridos a los moradores de la casa y facilitó que éstos pudieran apagar las llamas con agua y unos trapos.

LE ALCANZÓ SU HIJA
La ex esposa del procesado vio entonces por la ventana de la casa que un hombre salía de la urbanización donde se encuentra la vivienda y pidió a su hija que corriera tras él. Cuando ésta le dio alcance, descubrió que era su padre y que llevaba en el bolsillo de la chaqueta un botellín de agua que contenía disolvente.
La defensa no niega los hechos, pero sostiene que su cliente actúo influido por su condición de alcohólico crónico y ofuscado por la alteración de la personalidad que padece. Además, propone que lo que hizo se califique como un delito de daños, no de incendio.
"Yo no me puedo declarar culpable, porque no me acuerdo de nada", alegó hoy José Luis L·L. en su primera declaración ante el tribunal, cuando el magistrado presidente le preguntó si estaba o no de acuerdo con los cargos que le imputa el Ministerio Fiscal.

DISOLVENTE PARA LIMPIAR BROCHAS
El procesado sí recuerda, en cambio, en qué establecimiento estuvo antes de irse a dormir, que allí se tomó un café descafeinado, que salió a dar un paseo al despertarse de madrugada, que llevaba encima una botella con disolvente "para limpiar unas brochas" y que, en un momento dado, una mujer lo abordó en la calle.
Sin embargo, José Luis L·L. tampoco se acuerda de que esa mujer fuera su hija, ni de que tratara de escaparse mientras ella le reprochaba lo que había hecho: "Sólo le dije: ¡niña, quítate de aquí! Es que para mí no era mi hija, era una niña".
Los guardias civiles que acudieron en ayuda de su hija instantes después explicaron hoy al tribunal que no les pareció que estuviera borracho. El alférez del cuartel de Santoña sí recuerda que estaba "como un poco ido", pero un sargento que también intervino en los hechos y que conoce al procesado de otros sucesos precisó: "No destilaba alcohol como otras veces, no estaba de borrachera".

29 AÑOS DE MATRIMONIO
Durante el juicio, también declaró la ex mujer del acusado, que se separó de él hace nueve años, después de 29 de matrimonio.
La mujer explicó que su relación con su ex marido era "muy mala": "Estaba todo el día metiéndose conmigo. No podía ni salir a la calle, porque me insultaba y decía que me iba a matar", declaró.
La defensa pidió al tribunal que conceda al procesado una eximente incompleta de alteración mental, la atenuante de haber actuado bajo los efectos del alcohol y la atenuante de reparación de daño, ya que ha indemnizado a su ex mujer en la víspera del juicio.
Propuso así que sea condenado a una pena de nueve meses de prisión si la Audiencia entiende que es culpable de un delito de daños y, alternativamente, a dos años y medio de cárcel si el tribunal considera que ha cometido un delito de incendio.



Vocento