El Gobierno achacó a «la intransigencia» del PP que no haya acuerdo en torno a la reforma del Estatuto de Andalucía. El PSOE, según la visión gubernamental, hizo, en cambio, hizo «un extraordinario esfuerzo» para llegar a un pacto sobre el alcance de la modificación. Mientras el Ejecutivo arremetía contra el partido opositor, la presidenta del Parlamento andaluz trató de templar gaitas e hizo un llamamiento a los 'populares' para que se incorporen a un consenso que es «posible y deseable» durante la tramitación del texto.