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Lunes, 8 de mayo de 2006
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Crónica / NACIONAL
Sucesos
Un hombre fallece en la estación de Atocha tras ser reducido por agentes de seguridad
A la espera del resultado de la autopsia, el juzgado ha decretado el secreto de sumario
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La Policía Nacional, Renfe y el juzgado de guardia de Madrid investigan una extraña muerte ocurrida en las primeras horas del domingo en la madrileña estación ferroviaria de Atocha. El hombre, Antonio M.S.,de 27 años, falleció cerca del acceso a los trenes de cercanías, poco antes de las 6:30 horas, después de haber sido reducido y esposado por cuatro miembros del servicio de seguridad privada de la estación, Vigilancia Integrada S.A. (Vinsa), subcontratada por la compañía ferroviaria. La Policía y Renfe tienen abiertas sendas investigaciones para determinar las circunstancias en las que falleció el joven, que había sido despedido de su empleo, aproximadamente, hace un año y medio.

El esclarecimiento del suceso, sobre el que el juzgado de guardia ha decretado el secreto de sumario, está pendiente del resultado de la autopsia que el Instituto Anatómico Forense realiza al cadáver y de las investigaciones que practica la policía judicial de la comisaría madrileña de Arganzuela.

Los agentes ya han tomado declaración a los cuatro vigilantes de seguridad que participaron en los hechos y a varios testigos presenciales del forcejeo ocurrido en la estación. Las mismas fuentes consultadas indicaron que el fallecido llegó a la zona de Puerta de Atocha, el área de entrada a las líneas del AVE, sobre las 6:00 horas. Según la versión proporcionada por la empresa de seguridad, el hombre estaba muy exaltado y profería continuos gritos, por lo que los vigilantes le recomendaron que se marchase.

A gritos

El recién llegado se alejó, pero se dirigió hacia la parte de la estación en la que están los tornos de entrada a los andenes de Cercanías. Allí, según los datos proporcionados por Renfe, continuó con sus gritos, por lo que fue reducido por cuatro vigilantes, que le tumbaron en el suelo boca abajo y le esposaron.

La fuente consultada en la compañía ferroviaria explicó que, «después de esposarle, le dieron convulsiones y murió». Fuentes del SAMUR indicaron que sobre las 6.30 horas de ayer recibieron una llamada desde la estación de Atocha y que, cuando llegaron, no pudieron hacer nada por salvar la vida del joven, que se encontraba en parada cardiorrespiratoria, pese a los intentos de reanimación que habían iniciado los propios vigilantes.



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