El procesado, Manuel A.N., se enfrenta en este juicio a una solicitud de condena de nueve años y medio de cárcel, acusado de haber violado en 2003 al menos tres veces a un niño que entonces tenía ocho años, de haberle pedido reiteradamente que le masturbara y de haber intentando hacer lo mismo con otro chico de once.
Manuel A.N. reconoció hoy en su declaración que conoce "desde pequeñito" al chico del que, supuestamente, abusó, que le dio dinero en ocasiones para que jugara una partida "al ordenador" y también que llamó al menor a su móvil dos veces, pero defendió que no ha tenido ningún tipo de relación sexual con él.
El acusado recalcó que nunca ha llevado a ningún piso ni garaje a ese chico ni al otro menor y añadió, a preguntas de su abogado, que no tiene erecciones desde "hace 12 ó 14 años por lo menos", lo que, siguiendo su versión, pondría de evidencia que es imposible que hiciera lo que los dos niños relatan que hizo.
VERSIÓN DE LOS MENORES
Sin embargo, los dos menores volvieron hoy a exponer ante el tribunal los mismos hechos que han contado a la Policía y al juez instructor desde que la madre del primero de ellos descubrió, de forma fortuita, que una persona mayor llamaba a su hijo al móvil.
El relato de los niños cuenta con el respaldo de los psicólogos forenses, que le conceden "la máxima credibilidad", y con el apoyo de pruebas objetivas en algunos de sus detalles, como el hecho de que el primero de los menores presentara al ser examinado una fisura en el ano, un tipo de lesión atribuible a varias causas, pero compatible con una penetración, según explicaron los médicos.
Los dos chicos declararon en una vista pública, pero mediante videoconferencia, para no coincidir en la sala con el procesado.
El primero manifestó que Manuel A.N. le llevó varias veces a su casa, a un garaje y a otro piso de la zona de El Sardinero, donde solía pedirle que le masturbara, pero también le penetró.
DETALLES
A preguntas del fiscal, el niño dio detalles sobre cómo era la casa del procesado y describió la distribución de su cuarto de baño, a pesar de que, según Manuel A.N., nunca estuvo en esa vivienda.
El otro chico contó que subió con su amigo dos veces a un piso de la zona de El Sardinero: la primera vez el acusado les pidió que le masturbaran, pero él se fue, y la segunda no pasó nada, explicó.
La madre del primero de los menores declaró que, cuando se produjo la llamada al móvil que desencadenó todo, ella ya estaba preocupada, porque había observado que su hijo había cambiado de conducta y estaba nervioso y porque, poco antes, había descubierto al bañarlo que tenía una herida en el ano.
Su hijo le dijo que se lo había hecho jugando en el parque, con la arena. El niño aclaró hoy al tribunal que le mintió, porque el procesado le había dicho que no contara a nadie lo que le hacía.
La Fiscalía imputa por estos hechos a Manuel A.N. un delito de abuso sexual continuado y otro en grado de tentativa.