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Miércoles, 10 de mayo de 2006
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Cantabria / SANTANDER
SANTANDER
Banqueros del pueblo
Banqueros del pueblo
José Ramón Gómez. / DM
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El desfalco en la cooperativa de Monte ha perjudicado a la práctica totalidad del pueblo y a otros santanderinos que creían en la institución por su buena gestión. Porque al margen de este escándalo financiero, la cooperativa ha solucionado decenas de problemas de los vecinos de este pueblo, conocido en el pasado por ser enclave ganadero, y ahora por su playa de La Maruca, por sus fiestas de verano con la famosa tómbola en la que el premio era desde una docena de huevos a una sartén. Y por sus numerosos bares y restaurantes. Un pueblo normal de Santander. Con familias normales hasta que los 'praos' comenzaron a ser vendidos para edificar. Desde entonces se mueve mucho dinero en Monte.

Este año no habrá ni fiestas, salvo alguna atracción para los chavales. El dinero de la Asociación de Vecinos también está en la cooperativa y, como el resto de cuentas de los impositores, bloqueadas hasta que no se aclare todo el embrollo.

El funcionamiento de la sección de crédito de la Cooperativa del Campo era muy sencillo y muy beneficioso para los vecinos de Monte. La junta rectora se reunía para estudiar las solicitudes de crédito de los vecinos. Se analizaba no sólo su economía y los dos avales obligatorios presentados, sino también se hablaba de la familia a la que pertenecía el demandante de crédito y si eran o no pagadores. En un pueblo se conocen todos. Si todo era correcto se concedía el crédito. El dinero se devolvía a voluntad del cliente. Si ese mes o ese trimestre no podía devolverlo lo hacía más adelante. Lo que sí era obligatorio pagar al año eran los intereses que devengaba el dinero prestado. Los préstamos se concedían sin comisiones de apertura ni de cancelación.

Pero al margen de esta práctica financiera, la Cooperativa de Monte adelantaba dinero a sus clientes-vecinos cuando era necesario y le pagaba un cheque antes de la fecha escrita en el documento cuando el cliente lo necesitaba. O les dejaba dinero por unos días para solucionar alguna urgencia financiera.

Un vecino explica que «el sindicato (así se conoce la cooperativa por muchos vecinos) nos ha solucionado muchas papeletas cuando hemos necesitado dinero rápido para alguna emergencia». A los grandes morosos no se les pidió aval alguno.



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