La Federación de Cofradías de Cantabria se reunió hoy con el consejero de Ganadería, Jesús Oria, y el director general de Pesca, Fernando Torrontegui, para transmitirles la preocupación de la flota por el pobre balance de la costera del bocarte, especie de la que hasta la fecha se han pescado poco más de 400 toneladas en todo el Cantábrico, cuando en una campaña normal ya se rondarían las 3.000.
Las Cofradías todavía no han tomado una decisión sobre si seguirán o no saliendo a pescar bocarte esta temporada, pero se reafirman en su opinión de que "fue un error" abrir la pesquería tras la veda establecida por la mala costera del 2005 y defienden que es preciso pensar en cerrar el caladero "el tiempo que sea necesario", según explicó el consejero del área, Jesús Oria.
"Nos han pedido que transmitamos al Ministerio (de Agricultura) la necesidad de ir pensando en proceder a un cierre de la pesquería de cara al futuro, los años que sean que sean necesarios, y que es preciso que haya un control mucho más exhaustivo una vez que pase ese tiempo: uno, dos, tres años... los que se determinen", dijo.
La Consejería, añadió su titular, ha prometido a las Cofradías que "arrimará el hombro" para ayudar a la flota en caso de que la costera acabe siendo "desastrosa" y, de momento, va a hacer con ellas un seguimiento de lo que sucede en las próximas semanas para tener "elementos de juicio a la hora de tomar una decisión".
La pesca del bocarte se reanudó en marzo después de que el Consejero de Ministros de la UE decidiera levantar la veda que estableció el año pasado, aunque con un TAC (Total Admisible de Capturas) inferior al de otras campañas, de sólo 5.000 toneladas.
"NO SE DEBERÍA HABER ABIERTO"
El presidente de la Federación de Cofradías, Tomás Cos, insistió hoy "no se debería haber abierto la pesquería", pero no quiso pronunciarse sobre si la flota de Cantabria volverá a parar para forzar un cierre del caladero, como hizo en 2005. "La flota será la que decida. Las cofradías haremos lo que ella nos demande", dijo.
Cos reconoció que los barcos están consiguiendo cotizaciones "muy altas" por el poco bocarte que pescan, pero recalcó que los precios que se están pagando (hasta 24 euros por kilo en la lonja) son una prueba más del mal estado en el que se encuentra el recurso.
Las cifras que manejan las Cofradías de Cantabria indican que, hasta la fecha, toda la flota del Cantábrico ha pescado "entre 400.000 y medio millón de kilos de bocarte, más cerca de los 400.000 que de los 500.000", cuando en una costera "normal", es decir, una que terminara con un balance de "siete u ocho millones de kilos", a estas alturas del año ya se habrían capturado unos tres millones.
Esas cifras preocupan al sector y, más aún, cuando se está extendiendo entre la flota la convicción de que, pescando este año, "probablemente se está alargando la situación de crisis para el futuro", en palabras del presidente de la Federación de Cofradías.
Todas las cofradías del Cantábrico han solicitado ya una reunión con la Secretaría General de Pesca del Ministerio para tratar este asunto, en la que demandarán que, a la hora de tomar una decisión, "la última palabra la debe tener el sector", indicó Cos.