«En este tipo de actividades, tanto en montaña como en la espeleología deportiva, hay que evitar las imprudencias». El consejo de Silvia Gil, jefa del Área de Montaña de la Zona Norte, evitaría más de una intervención de los grupos de rescate; la teniente de los GREIM en Cangas de Onís considera que en las incidencias que precisan un operativo de rescate «hay un poco de todo, desde mala suerte hasta imprudencias, pero sobre todo de esto último». Gil cree que «la gente que practica estas actividades sí se preocupa de la seguridad, pero al incrementar el número de practicantes también crece el número de accidentes».