eldiariomontanes.es
Domingo, 14 de mayo de 2006
 Webmail      Alertas    Envío de titulares      Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


Vida y Ocio / SOCIEDAD
Domingo - I
Juan Baró Pazos, Catedrático de Historia del Derecho y decano de esta Facultad «La justicia es imparable: el que la hace, la paga»
Baró reflexiona sobre, entre otros temas, los últimos episodios de corrupción en España
El decano de la Facultad de Derecho, Juan Baró Pazos (Madrid, 1957), nos recibe en «una época de cambios». Manifiesta un gran entusiasmo a la hora de enfrentarse a esta nueva etapa que se prepara para vivir la Facultad en este momento de adaptación al 'proceso de Bolonia', que ha de estar listo para el año 2010.

«Los profesores siempre tenemos ciertos reparos a los cambios, pero hay que hacerlo, porque el alumno necesita una formación distinta, más adaptada al mundo laboral. Este cambio es para mejor y por eso estamos ilusionados», asegura el catedrático de Historia del Derecho, quien aprovecha para enseñarnos las nuevas instalaciones de la Facultad.

Los cambios no sólo afectarán a las infraestructuras, sino también al sistema de enseñanza, ya que la carrera de Derecho se rige por un plan del año 1953 que hay que modificar: «Los alumnos están acostumbrados a que el profesor explique en una clase magistral los contenidos de una asignatura y se limiten a estudiar. Ahora se les va a decir que, además de estudiar, tienen que completar su formación preparando trabajos, participando en conferencias y seminarios, leyendo libros...». Y, para alegría de los alumnos, ése va a ser el sistema de evaluación, que suprime los 'temidos' exámenes. Pasa, así, a ser una formación diferente, no tanto basada en la docencia sino en el aprendizaje. No es de extrañar, por tanto, que el decano afirme que «profesor y alumno tienen que cambiar el chip».

-¿Cuáles son esos cambios que se están realizando en la Facultad?

-Desde hace unos meses la Facultad está tratando de adaptar sus instalaciones a las nuevas necesidades de la docencia. En primer lugar, hemos abierto hace poco un aula de informática conocida como 'Aula Aranzadi', para que los alumnos puedan consultar la base de datos de esta editorial jurídica y además recibir cursos de formación. En segundo lugar, hemos puesto en funcionamiento el Centro de Documentación Europea, para que se puedan conocer los cambios que se introducen en el Derecho Europeo. También hemos realizado una obra para habilitar un viejo espacio y convertirlo en sala de grados, es decir, una sala de conferencias dotada de los avances tecnológicos e informáticos más modernos. Asimismo, todas las aulas han sido informatizadas, para poder utilizar la más moderna tecnología. Y algo muy singular: hemos inaugurado un comedor de alumnos para que coman su propia comida en compañía de sus compañeros, algo que ha tenido un éxito muy grande.

-¿Qué metas se traza como decano de la Facultad de Derecho?

-Modernizar la Facultad, adaptando las instalaciones a la nuevas necesidades de la enseñanza superior; actualizar los planes de estudio, una tarea necesaria; y devolver la ilusión al profesorado, para que crean en un proyecto común, así como ilusionar al personal que trabaja en la Facultad y especialmente a los alumnos.

-La carrera de Derecho ha sido una de las más controvertidas, por la cantidad de suspensos que cosechaban los alumnos, quienes en ocasiones acudían a otras universidades a acabar su licenciatura. ¿Esto también está cambiando?

-La situación ha cambiado mucho. Efectivamente, hubo unos años en los que coincidía que había profesores con un nivel de exigencia demasiado elevado, pero esos profesores ya no están. Y ahora, aunque el nivel de exigencia se mantiene, es un nivel más racional.

-¿Sería conveniente que el Derecho fuera una asignatura también en la Educación Secundaria?

-¿Bastantes asignaturas tienen ya los alumnos! Quizá el Derecho es mejor que se estudie en las universidades. Por eso el primer curso de la Facultad es de formación generalista.

-¿Hay muchos abandonos?

-Hasta el año 2005 en mitad de carrera había muchos, efectivamente: una media de 30 alumos abandonaban. En este último año el abandono se ha notado bastante menos: se sitúa en torno al 20%, que creo que es un porcentaje similar al de otras facultades.

-¿A favor o en contra de la LOE?

-Realmente la nueva ley lo que hace es profundizar en esa idea de modernizar la enseñanza y adaptarnos a Europa. Por tanto, todo lo que vaya dirigido en esa dirección será siempre bienvenido en el mundo universitario.

-El futuro proyecto Comillas, ¿será beneficioso para Cantabria y su Universidad?

-Me parece un proyecto magnífico, que puede dar vitalidad a una zona en pleno desenvolvimiento turístico. Es una magnífica oportunidad de difundir los valores del castellano por todo el mundo. Además, celebro que en el proyecto emprendido acertadamente por el Gobierno se haya tenido en cuenta la opinión de la Universidad (varios profesores de la UC forman parte de la fundación).

-Imagino que una de sus grandes satisfacciones profesionales fuera ese estudio que elaboró sobre los límites de Guriezo y Vizcaya y que sirvió para que la Audiencia Nacional resolviera ahora hace un año que Agüera es territorio cántabro.

-Sin duda ha supuesto una de las mayores satisfacciones de los 24 años que llevo en Cantabria. Nadie daba un duro por ese tema, ni siquiera los habitantes del pueblo. La sentencia de la Audiencia Nacional, que da la razón a Cantabria en su defensa de Agüera de Guriezo, es una sentencia ajustada a la historia, y por lo tanto no hace más que reconocer la cantabricidad de ese territorio perteneciente hasta 1870 al Ayuntamiento de Sámano y ahora perteneciente a Guriezo.

-Miguel Ángel Revilla anunció entonces alguna reivindicación más.

-Supongo que el presidente se refería a los límites de Ontón, donde existen también diferencias con el Ayuntamiento de Muskiz en relación a la definición del espacio territorial entre Castro y ese Ayuntamiento. Yo he hecho un informe histórico-jurídico sobre esa línea límite, y en este caso también pueden fundarse las aspiraciones del Ayuntamiento de Castro Urdiales y del Gobierno de Cantabria en defensa de la integridad de sus límites territoriales.

-El Senado ha aprobado esta misma semana el Estatuto de Cataluña. ¿Qué opinión le merece?

-Como ciudadano, todo lo que sea romper el espíritu del consenso constitucional no me gusta. Por tanto, espero y deseo que el Estatuto no suponga la fractura de ese consenso. La historia política española tiene ejemplos dramáticos a veces de falta de consenso en cuestiones fundamentales. Y por culpa de esas disensiones entre los españoles hemos lamentado gravísimas desgracias. Por ello sería bueno mantener en lo posible ese espíritu de consenso que reinó en España antes y después de la redacción de la Constitución de 1978.

-¿Es partidario de modificar la Constitución?

-Las constituciones no nacen para siempre: tienen que adaptarse a las realidades sociales y políticas. Por tanto, si es preciso su reforma, debe plantearse, siempre que suponga una mejora en el sistema político.

-¿Existe ahora en España un mayor peligro de fragmentación?

-Aparentemente sí, pero creo que al final la Constitución será respetada y con el espíritu de la Constitución podrán superarse todos los problemas que actualmente acechan a nuestra democracia.

-¿Considera que la tregua de ETA es definitiva?

-Lo deseo y lo espero. Muchos años de muertes y de sacrificios, de tragedias, tienen que finalizar con una tregua definitiva.

--El país está viviendo actualmente diversos episodios de corrupción, siendo el más importante el ocurrido en Marbella y ahora los fraudes filatélicos. ¿Cómo actuar contra estas mafias?

-Como ciudadano, siento la satisfacción de que funcionen las instituciones democráticas y que funcione la justicia, detectando este tipo de conductas y sancionando a los culpables.

-¿Se actúa tarde?

-Da la impresión de que se actúa a veces aprovechando determinados momentos, sacando a la luz cosas que se conocían de antes para tapar otros asuntos de la vida política. Pero los mecanismos de un estado democrático han funcionado, aunque a tiempo no.

-La opinión generalizada acusa a la justicia de actuar con lentitud.

-Sí, pero no por culpa de los jueces, sino de un sistema lento -por falta de medios, no por falta de preparación de los oficiales que administran la justicia-. El procedimiento judicial es lento porque el procedimiento previsto en las leyes también ralentiza. Sumando estos factores, al final la justicia no se practica con la prontitud que reclaman los ciudadanos. Pero lo que sí que tiene la justicia es que es imparable: al final, en un estado de derecho, el que la hace la paga, incluso si el que la hace es un político.

-¿Cómo mejorar entonces este sistema?

-Habría que dotar de más medios a la Administración de la Justicia, más personal, más jueces y poner en práctica mecanismos disuasorios a través de las posibilidades que ofrece la ley del arbitraje.

-Como estudioso y gran conocedor de la historia de Liébana, ¿qué aportará a la comarca este nuevo Año Jubilar recién inaugurado?

-Lo mismo que el Año Jubilar del año 2000: revitalizará la economía de la zona, atraerá más turistas a Potes y sus valles y permitirá a la vez profundizar en el estudio de la historia de esa importante comarca de Cantabria.

-¿Será -como dice el consejero- el mejor de todos los años jubilares?

-Tiene pinta de serlo, pero para ello tienen que mejorar las comunicaciones. A Liébana le falta una buena comunicación desde Castilla y León y desde San Vicente, porque son accesos insuficientes. Ésa es una tarea que tienen que emprender pronto el Gobierno de España y el de Cantabria. Para que Liébana sea lugar de excelencia turística sólo le faltan las comunicaciones; los demás encantos ya los tiene.



Vocento