El edificio ya ha sido asignado formalmente al Ministerio de Justicia, si bien todavía no se ha decidido cuál será el alcance del proyecto que se acometerá en la zona, algo pendiente de discutir con el Ayuntamiento de Santander, ni quién va a pagar su coste, una materia que se tendrá que negociar con el Gobierno de Cantabria.
La comunidad autónoma está conforme con el destino que se va a dar al antiguo convento de la calle Alta, pero exigirá durante las negociaciones para el traspaso de las competencias sobre Justicia que el coste lo pague íntegramente el Estado, según adelantó hoy el consejero de Presidencia, Vicente Mediavilla.
La subsecretaria del Ministerio, Ana María de Miguel, se reunió hoy en el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) con una representación de magistrados, fiscales y funcionarios de justicia para explicarles los planes que tiene el Gobierno para atajar la dispersión de sedes judiciales que padece Santander.
ENTREVISTA CON PIÑEIRO
Ana María de Miguel se entrevistará mañana con el alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, para hablar sobre este mismo asunto y para conocer cuál es la opinión del Consistorio respecto los planes del Ministerio para el convento de la calle Alta, ya que el alcance de ese proyecto depende en buena medida de lo que determine el planeamiento urbanístico de la ciudad.
El Ministerio propone trasladar a la nueva sede de la calle Alta al Tribunal Superior de Justicia de Cantabria y posiblemente también algún otro órgano judicial, aunque eso dependerá del tamaño del proyecto que se pueda acometer en esa zona. El Gobierno de Cantabria es partidario de que ese otro órgano sea la Audiencia Provincial.
El consejero de Presidencia, que estuvo presente en la reunión de la subsecretaria con los profesionales de la Justicia, reconoció a la salida que "el Ayuntamiento de Santander tiene mucho que decir" respecto al nuevo palacio judicial, que "tendrá que atemperarse a lo que diga el plan general de ordenación urbana" de la ciudad.
"Y tengo la sensación que el equipo de gobierno municipal ve con buenos ojos que allí se ubique un equipamiento judicial. Daría continuidad al equipamiento judicial que ya existe la calle Alta y al equipamiento administrativo del Parlamento de Cantabria", dijo.
APARCAMIENTO SUBTERRÁNEO
Vicente Mediavilla consideró además que el uso que se va a dar a las antiguas instalaciones de Tabacalera es compatible con las demandas vecinales de que en ese mismo espacio se construyan un aparcamiento subterráneo para residentes y una plaza pública.
"Lo que los santanderinos observan hoy del edificio de Tabacalera es un muro contra el que chocan cada vez que pasean por la calle Alta. Esta puede ser una oportunidad histórica no sólo para rehabilitar el edificio del convento, sino también para que se cree una gran plaza y un aparcamiento público en beneficio de los ciudadanos", argumentó el consejero.
El presidente del TSJC, César Tolosa, saludó el anuncio hecho por el Ministerio, porque la recuperación de ese antiguo convento como palacio judicial era una de las demandas que venía planteando en los últimos años su Sala de Gobierno.
"Ya se ha dado un primer paso. Es verdad que puramente jurídico, pero completamente necesario", dijo, en alusión al hecho de que el edificio haya quedado afectado al Ministerio de Justicia.