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Lunes, 22 de mayo de 2006
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OPINIÓN
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Peligrosidad imaginaria
Sorprendente Ministerio Fiscal... La noticia es reciente y tendrá recorrido. El Tribunal Superior de Justicia de País Vasco ha dejado en suspenso la condena contra Arnaldo Otegui por haber injuriado al Rey. La pena era de un año de prisión, pero no entrará en la cárcel salvo que vuelva a delinquir. Para el Ministerio Fiscal el escenario y las cosas han cambiado, así lo dice, y no ve posibilidades de que Otegui retorne a las andadas y tampoco detecta en él peligrosidad... Y entiendo que hay que aplicar la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que dicta que para penas menores hay que optar por la no privación de la libertad, pero...

Vaya panorama. Está claro, no hay peligrosidad, y de existir es imaginaria... No se ve peligrosidad en quien dice que ha derrotado a todas las estrategias represivas del Estado, no es peligroso quien dice que el Rey es el responsable de los torturadores; no tiene peligro alguno quien preside un homenaje a un terrorista; no entraña peligro quien hace apología de ETA; no se vislumbra peligro en quien nunca ha condenado a los asesinos etarras; no hay peligro en quien dice que los terroristas han tenido una acertada visión de futuro; no se intuye peligro en quien nunca condenó el asesinato de Miguel Ángel Blanco, ni ninguno de los cientos de asesinatos cometidos por los suyos; no se detecta peligro en quien se declara insolvente y no ha hecho frente a responsabilidades civiles de anteriores sentencias; no se siente peligro ante quien no cree, más bien odia, a España; no existe peligro en quien da la mano a los terroristas y los considera salvadores de su patria...

Está claro... ¿Dónde está el peligro? Pues habida cuenta de la reflexión del Ministerio Fiscal, el peligro debo ser yo, que pongo objeciones a todo. El peligro es mi libertad de decir las cosas. Debo ser peligroso y necio, por que hablo de asesinos, terroristas, cómplices... Como me dice mi mujer, dices lo que sientes, escribes lo que piensas y ¿tienes un peligro! Pero no... Y recuerdo que al Ministerio Fiscal también se le llama ministerio público. Aunque también, y espero que a todos le suene, hay instituciones que por sus actos pueden ser un peligro público... ¿Y si el Ministerio Fiscal me pregunta dónde veo el peligro? La respuesta es fácil: cariño, y tú me lo preguntas, peligro eres tu.

'Punto final'. Comentario realizado en el programa 'Protagonistas Cantabria' de Punto Radio DM Santander 105.6



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