"Hay determinadas cosas que los jóvenes no deben hacer y menos aún el director general de Juventud", respondió hoy Gorostiaga al ser preguntada por la sentencia que condena a Gil a pagar una multa de 300 euros por una falta de desobediencia leve a la autoridad.
La vicepresidenta de la comunidad autónoma, superior jerárquica directa de Raúl Gil tanto en el Gobierno de Cantabria como el PSC-PSOE, reconoció que ha estado informada de lo ocurrido desde el primer momento y consideró que no se le puede restar importancia al incidente, pero también pidió que no se le dé "más de la que tiene".
Los hechos ocurrieron en la noche del miércoles al jueves de la semana pasada, sobre la 1.00 horas, cuando Raúl Gil estaba celebrando la victoria del FC Barcelona en la Copa de Europa en la plaza de Cañadío de Santander junto con otros jóvenes aficionados.
"ESA NOCHE ERA RAUL GIL"
"El director general de Juventud era esa noche Raúl Gil, que se estaba divirtiendo con una serie de amigos, mientras celebraba la victoria del Barcelona. Lo estaba haciendo como lo hacían miles de jóvenes en nuestro país y, en ese momento, no se acordó de que, además de Raúl Gil, era el director general de Juventud", apuntó Gorostiaga.
La vicepresidenta recordó que Gil fue el único de los congregados esa noche en Cañadío que fue denunciado, pero rehusó hacer una valoración ni de la actuación de la Policía ni de la sentencia.
Cuando se le preguntó si el director general había puesto el cargo a su disposición, contestó: "No le he permitido en ningún momento que lo haga". Luego repitió esas mismas palabras cuando se le pidió que aclarara si Raúl Gil había presentado su renuncia y ésta no había sido aceptada o si no había llegado a hacerlo.
"No voy a añadir ni una palabra más al asunto. Está juzgado, sentenciado y (el director general de Juventud) pagará correspondientemente su multa en tiempo y forma para que además no tenga que pagar un recargo", apostilló.