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Jueves, 25 de mayo de 2006
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OPINIÓN
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'El Código Da Vinci': concebido sin pecado
Los católicos, apostólicos y romanos, en su sector más conservador, están muy revueltos con el famoso 'best seller' de Dan Brown, 'El Código Da Vinci'. Hacía tiempo que por un libro no se armaba tanto revuelo y todo por una trama con alguna que otra connotación histórica que el lector se podrá creer o no, lo mismo que ocurre con otros libros como 'Ben Hur' o 'Las sandalias del pescador' por poner ejemplos del otro lado. 'El Código Da Vinci' es un libro, una narración, una obra que lo único que pretende es entretener al lector y llenar de dólares la cuenta del autor, la de la editorial, la del representante del escritor, etc.

Pero a los católicos más tradicionales, a los viejos defensores de los ejercicios espirituales y la vigilia, lo de 'El Código Da Vinci' les ha trastocado su tranquilo devenir por los senderos de la Iglesia de los últimos años. Y en vez de tratar de averiguar el porqué de la falta de vocaciones, de la proliferación de nuevas religiones, de la laicidad de las sociedades o de la escasa presencia de jóvenes en las misas y otros actos religiosos, las investigaciones se centran en un libro de éxito. La culpa es siempre de los demás..., de los otros.

'El Código Da Vinci' no deja de ser una publicación que se lee por puro entretenimiento. Nunca será un obra de referencia como lo es la Biblia, que no deja de ser, sobre todo en su viejo testamento, una narración con más fábula que base real. Algo en lo que el católico cree por el mero hecho de serlo, pero que crea muchas dudas a todo el mundo, creyente o no. Es el Misterio.

Los dirigentes de la Iglesia, como los policías y los periodistas, deberían pasar más tiempo en la calle, en los bares, en los barrios marginados, en las aceras de las ciudades, oyendo a los ciudadanos, a los jóvenes que después de haber tomado con ilusión la Primera Comunión se han desligado de sus parroquias y sólo acuden a misa en bautizos, bodas, comuniones y funerales. ¿Porqué duran tan poco los jóvenes bajo el manto de la Iglesia católica o buscan nuevas alternativas, la mayoría de ellas sectas 'come cocos' mucho más severas? ¿Es culpa quizá de Dan Brown?, ¿de 'El Código Da Vinci'?, ¿de un escritor original que en el fondo lo que busca es éxito y ganar dinero? ¿Alguien se cree, en serio, que este libro va a servir para desviar a los jóvenes del camino trazado por la Iglesia católica, apostólica y romana hace siglos? ¿No tendrá la culpa de todo el mensaje o las últimas directrices ordenadas por los papas y cardenales más conservadores? ¿No influirá el anquilosamiento de una institución que día tras día se niega a vivir al ritmo de los tiempos que corren?

Antes que 'El Código Da Vinci', Dan Brown escribió, con mucho menos éxito, 'Ángeles y Demonios'. El libro se ha puesto de moda gracias al tirón del 'best seller' que ahora se ha llevado al cine. Con el mismo protagonista, la acción se desarrolla en Roma con los misteriosos asesinatos de varios cardenales aspirantes a Papa. Merece la pena leerlo. No hay que olvidar que es un libro únicamente y que tan sólo los nazis, en su barbarie destructiva, y algunos dementes de la historia decidieron quemar muchas grandes obras para evitar su lectura. Por suerte, ahora, están intactas en todas las bibliotecas del mundo civilizado.



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