La Gimnástica se desplaza a Pamplona con el objetivo de mantener la portería a cero, ante el Iruña, y, si es posible, ganar, consciente de que la eliminatoria se decidirá en el partido de vuelta que se jugará la próxima semana en El Malecón. Así lo manifestó ayer Jimmy Álvarez, técnico del equipo, quien es optimista, porque ve «altísima» la moral de sus jugadores y considera que es ahora cuando van a sacar a relucir la casta, el oficio y la concentración necesaria, pero que no quiere confianzas. Sobre todo cuando su equipo se va a enfrentar a un rival, el Iruña, que intentará hacer valer su adaptación al campo de hierba artificial en el que se juega el partido (18,30 horas).