Revilla indicó que, "como en todas las celebraciones de Cantabria", la festividad de la Virgen del Mar cuenta "con una grandísima devoción, al igual que existe en la zona de Renedo de Piélagos con la virgen de Valencia o con la de Valvanuz para los pasiegos".
A pesar de que "vivimos en un mundo globalizado, donde se imponen las teorías de otros países", el jefe del Ejecutivo cántabro considera "muy importante" que el "sustrato popular de los cántabros sigue teniendo su devoción en las vírgenes y en los santos de cada pueblo de la región", algo que, en su opinión, "afortunadamente no va a terminar nunca".
Por su parte, el alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, destacó el "arraigo y la consolidación de la Virgen de la Mar en el sentimiento de todos los santanderinos".
En el acto también estuvieron presentes otros miembros de la Corporación municipal, así como personalidades de la vida política, económica, cultural y social de la región.
ACTOS
Los actos conmemorativos de la festividad de la Virgen del Mar comenzaron con una serie de actos religiosos presididos por el obispo de Santander, José Vilaplana. En primer lugar, tuvo lugar la procesión con la imagen de la Virgen desde la parroquia de San Román hasta la ermita.
A continuación, el obispo ofició una misa en la que se celebró el acto de renovación del voto del Ayuntamiento de la capital cántabra a su patrona, se entonó el Canto de la Salvé y se celebró una procesión alrededor de la ermita.
Los actos, en los que también participaron la Asociación de Amigos del Traje Popular de Cantabria, el Coro Ronda La Encina, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío y la Asociación Taller del Traje Cántabro La Montera, prosiguieron con una ofrenda floral, encabezada por el obispo de Santander y las principales autoridades regionales.
Tras degustar las 3.000 raciones de cocido montañés ofrecidos por el Consistorio santanderino, el público que se acercó hasta la Virgen del Mar pudo disfrutar de diferentes juegos populares, como la tracción a cuerda, corta de troncos por parejas y con el cántaro a la fuente, entre otros.
A media tarde se celebró el Rosario en la ermita y una misa, para a continuación dar paso a la romería montañesa, que fue amenizada por la macrodiscoteca Strong y la actuación del dúo Copacabana. En el transcurso de la romería se sirvieron chorizos a la brasa entre todos los asistentes.
La programación festiva, que comenzó la semana pasada, continuará hasta el próximo domingo, día 11.