El presidente peruano electo, Alan García, señaló ayer que está dispuesto a fomentar las buenas relaciones con Venezuela, pero solo si no hay injerencias por parte de su gobernante, Hugo Chávez. «No nos interesa acaudillar un anti-Chávez continental, no tengo por propósito levantar banderas continentales», matizó García en un encuentro con la prensa extranjera en Lima, donde confió en que, «pasado el debate electoral y los adjetivos lanzados», se afirmen las buenas relaciones con Venezuela «bajo el respeto mutuo».
El socialdemócrata, que se alzó con el triunfo el pasado domingo, señaló que «es Dios quien perdona y olvida, pero hay que mantener siempre los datos anteriores presentes para no equivocarse en las decisiones». Durante la campaña electoral el gobernante venezolano apoyó abiertamente la candidatura del nacionalista Ollanta Humala, tildó de «ladrón y corrupto» a García y amenazó con romper las relaciones diplomáticas con Lima si el socialdemócrata ganaba los comicios.
Ya como presidente electo, García manifestó ayer que «la latinoamericanidad y el bolivarianismo profundo y auténtico está por encima de las circunstancias». En este sentido aseguró que «si alguien me declara la guerra yo le declaro la paz» por lo que «Perú será siendo siempre tan amigo como ha sido de Venezuela», matizó. «En la medida en que no haya injerencia podemos mantener una buena relación con el Gobierno venezolano, esté quien esté», dijo.