El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reiteró ayer que desea cerrar la prisión de Guantánamo y juzgar a los detenidos más peligrosos en tribunales «de Estados Unidos». Así lo dijo en una rueda de prensa en la residencia presidencial de Camp David, en Maryland, junto al primer ministro de Dinamarca, Fogh Rasmussen. Bush dijo que Rasmussen sacó el tema durante la reunión y afirmó que «le garanticé que nos gustaría acabar con Guantánamo, nos gustaría que estuviera vacío». Señaló además que Estados Unidos coopera con otros gobiernos para repatriar a ciertos prisioneros. «Pero hay algunos que si se dejasen en las calles podrían ocasionar gran daño a los ciudadanos estadounidenses y a otros ciudadanos del mundo, y en consecuencia deberían ser juzgados aquí, en tribunales de Estados Unidos», dijo Bush.