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Domingo, 11 de junio de 2006
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DEPORTES
gran final en paris
Nadal vuelve a reinar en Roland Garros tras vapulear a Roger Federer
El joven tenista manacorí revalida su título de Roland Garros después de vencer, una vez más, al número uno del mundo
Nadal vuelve a reinar en Roland Garros tras vapulear a Roger Federer
El tenista español Rafael Nadal muerde la copa, tras vencer al suizo Roger Federer en la final masculina de Roland Garros. /EFE
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Roland Garros sigue teniendo el mismo dueño, es español y se llama Rafael Nadal. La mejor final en París de los últimos 22 años ha sido dominada por el tenista español, que ha ganado por 1-6, 6-1, 6-4 y 7-6 al suizo Roger Federer. Nadal levanta por segundo año seguido la Copa de Mosqueteros, alcanza las 60 victorias consecutivas y logra su cuarto triunfo de la temporada ante el número uno del mundo.
Nadal logró su victoria 60 consecutiva sobre tierra batida, la 24 esta temporada, y la 100 de toda su carrera en esta superficie, y se convirtió en el jugador más joven en defender su título desde que el sueco Bjorn Borg lo logró, con un año menos (19) cuando hizo lo propio en 1974 y 1975.
Discurso de agradecimientos
"Buenas tardes, me gustaría felicitar a Roger, es el rival más increíble con el que me he enfrentado en mi vida. Es el mejor jugador de la historia. Nunca desde que nací vi otro tan completo. Le felicito, no solo por lo que ha hecho en este torneo, sino en todos estos años", dijo Nadal en español en la entrega de trofeos, y cuya mala traducción al francés exigió luego una rectificación posterior.
"Quiero agradecer al público que ha llenado estas pistas. París es mi ciudad favorita, y no he sentido esto en ningún sitio. Nunca me podía imaginar estar aquí después de lo que he pasado a principios de año. Por eso agradezco a toda mi familia, a Carlos Costa, a Emilio, a Vitorio y a Benito de la ATP", comentó Nadal tras recibir el trofeo de manos del sueco Stefan Edberg, finalista en 1989. "La temporada de tierra batida de Nadal ha sido extraordinaria y merece por supuesto ganar este torneo. Volveré el año próximo", añadió Federer después de perder su primera final en París.
Nadal le tiene tomada la medida a Federer
Era una final histórica, la primera desde 1984 en la que se enfrentaban los números uno y dos del mundo, y resultó de cine para Nadal, con presencia en las gradas de los Duques de Lugo, que fueron los primeros en felicitarle, conjuntamente con el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, y personajes de la celuloide, como el director español Pedro Almodovar y la actriz estadounidense Jennifer Aniston.
Federer no sabe como ganar a Nadal. Esa es una de las conclusiones del partido, o Nadal es irreductible ante la magia del suizo que ha visto como su gran sueño de lograr lo que iba a llamarse "Federer Slam" ha quedado reducido a ilusiones vanas. La calidad de Federer merece que su nombre se una a los del australiano Rod Laver (1962-1969) y el estadounidense Donald Budge (1938) que lograron reunir los cuatro grandes el mismo año. Roger podía haber sumado hoy ese cuarto Slam que le falta aunque hubiera sido en dos temporadas, pero la garra del español se lo impidió, y el suizo sabe que cada vez estará más difícil.
Ni siquiera ganando el primer set en 37 minutos, después de salvar dos puntos de ruptura en el primer juego y aprovecharse de que las piernas de Nadal no funcionaban por los nervios, pudo Federer convencerse de que era posible el milagro. Ni siquiera con la gran mayoría del público que llenaba la pista Philippe Chatrier (16.000 espectadores) cantando su nombre "Roger, Roger", logró el suizo aumentar su empeño.
Se sobrepuso de la derrota en el primer set
Nadal estaba ya lanzado pero tuvo aún que sufrir un susto de muerte, cuando Federer dispuso de cuatro puntos de ruptura en el cuarto juego del tercer set. Pero ahí el saque del español volvió a funcionar a lo campeón, como en el partido contra el croata Ivan Ljubicic, y dos directos para marcar el 2-2. Fue un aviso porque en el juego siguiente, Federer cedía el suyo y Nadal saboreaba la victoria en ese parcial que confirmó por 6-4.
En el cuarto el momento clave se vivió en el décimo juego. Nadal había roto de entrada y seguía fustigando el revés de Federer. Sacó para ganar el partido y con 30-30, en una gran jugada, la bola de Federer rozó la cinta y Nadal en un sprint portentoso, llegó a tocarla, pero su pié izquierdo rozó la base de la red. El suizo logró quebrarle a continuación, y forzó el desempate.
En este tipo juego, de los que Federer no ha perdido ni uno en sus siete finales anteriores del Grand Slam, Nadal estuvo colosal. Siempre fue por delante, robó dos veces el servicio del número uno, y confirmó a la primera oportunidad para lanzarse a la tierra de París y embadurnarse de gloria.



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