A sus 57 años, Fernando Guerra, profesor titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Cantabria, no concibe su vida laboral sin el contacto con los jóvenes. Actualmente también es director del Aula de cine de la UC. Pero su pasado también dice mucho de él: en la anterior legislatura fue director general de Juventud.
-¿Cómo deben pasar los jóvenes el verano?
-Hay dos modalidades que desde mi punto de vista son las correctas. El verano es un momento de ocio que puede plantearse para disfrutarlo a nivel familiar, viajando todos juntos o simplemente yendo a la piscina, playa o parque. Otra cosa es que, por motivos de trabajo, los padres tengan que llevar a sus hijos a un campus o campamento. Pero siempre teniendo en cuenta que es necesario que pasen junto algunos días.
-¿A partir de qué edad es buena que los niños vayan a estas instalaciones?
-Los campamentos o albergues que exigen que los niños se queden a dormir deben limitarse para mayores de 7-8 años. Los campus urbanos son buenos a partir de los 4 años y los viajes de un mes a otros países, desde los 10 años.
-Después de todo un curso escolar, ¿no se corre el peligro de sobrecargarles con más actividades?
-No si se hace bien. En estos campamentos se sociabilizan más, lo cual es muy importante para aprender a convivir con otras personas, que aunque sean de la misma edad, tienen estilos de vida distinta. Además, descubren la relevancia de compartir, de ayudar para ser ayudado, de mantener el orden y de dar salida a sus problemas de relaciones por sí mismos. El sacrificio y aceptar normas y cosas a las que no están acostumbrados (comidas, horarios, orden...) les servirá para desarrollarse en un futuro.
-¿Qué se debe de tener en cuenta a la hora de elegir un lugar u otro?
-Hay que partir de la premisa de que las sorpresas no son culpa de la organización del campus, sino de los padres que no se han informado lo suficiente. No me meto con que si deben valorar si uno es mejor que otro. Lo primero sobre lo que deben informarse es si los principios y objetivos de los centros coinciden con las creencias e ideas sociales de la familia.
-¿Y sobre los deberes en verano?
-Nunca hay que confundir los deberes con algo que hay que tener hecho antes de la fecha de vuelta al colegio. El objetivo último de estas tareas es que los niños no pierdan el ritmo de estudio adquirido durante el curso escolar. Con media hora o una hora al día es más que suficiente y no pasa nada si se lo saltan un día.