Además del supuesto distribuidor de hachís, un ciudadano marroquí de 39 años vecino de Suances, cuyas iniciales son M. B., los agentes de la Brigada de Estupefacientes han arrestado, dentro de la denominada 'Operación Amanecer', a dos hermanos que presuntamente vendían la droga en la capital cántabra.
Según explicó hoy, en conferencia de prensa, el delegado del Gobierno en Cantabria , Agustín Ibáñez, con la detención del ciudadano marroquí, la Policía Nacional "ha conseguido erradicar el mayor centro de distribución de hachís que operaba en la comunidad autónoma desde hace un año y medio", principalmente en Santander y Torrelavega.
Las investigaciones policiales han determinado que M. B. recibía la droga desde el sur de España en camiones que continuaban su ruta a Europa y la almacenaba en un garaje de la calle José María de Pereda, de Torrelavega, donde se encontraron los doscientos kilos de hachís incautados y cajas vacías que podían haber contenido otros trescientos o cuatrocientos kilos, que ya estarían en circulación.
Además de la droga localizada en el garaje propiedad del detenido, los agentes intervinieron 10.200 euros en billetes falsos de cincuenta y 31.000 euros en metálico en su domicilio de Suances, así como un kilogramo de hachís y documentación falsa de origen belga en el vehículo que utilizaba.
La Operación Amanecer, que, según Ibáñez ha sido relativamente rápida, comenzó hace unas semanas y ha culminado con la detención de dos de las personas que distribuían la droga en Santander, dos hermanos residentes en esta ciudad: D .M .T., de 26 años, y S. M. T., de 29 años.
En su domicilio del grupo San Luis, en Santander, se intervinieron 255 gramos de cocaína, 4.720 euros en metálico, dos balanzas de precisión, un hornillo y documentación con nombres y cantidades, además de diversos efectos relacionados con el tráfico de drogas.
Los dos hermanos carecían de antecedentes policiales mientras que M. B., que ha utilizado hasta cuatro identidades falsas, ha sido detenido en anteriores ocasiones por lesiones y tiene órdenes de búsqueda de diferentes juzgados españoles.
El delegado del Gobierno aseguró que esta operación es "de enorme importancia para la comunidad autónoma" porque supone eliminar el principal centro distribuidor de hachís de Cantabria y recordó que se une a otras dos desarrolladas recientemente en Torrelavega en las que se han desarticulado grupos organizados que traficaban con cocaína, en uno de los casos, y con "speed", en el otro.