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Lunes, 19 de junio de 2006
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Vida y Ocio / CULTURA
Comic
«Cualquier tema se puede tratar con humor pero es una cuestión de tacto»
René Pétillon analiza problemas como el Islam y el nacionalismo corso
«Cualquier tema se puede tratar con humor pero es una cuestión de tacto»
Pétillon acudió al Salón Internacional del Cómic.
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Ha escrito guiones, ha dibujado misterio y ficción en diversas revistas y es un maestro del humor gráfico. Nacido en Bretaña en 1945, Pétillon practica la sátira sociopolítica en el prestigioso periódico Le Canard Enchainée a la vez que publica desde 1974 las inefables aventuras del despistado detective Jack Palmer. Los dos últimos títulos del personaje han suscitado especial atención de los medios y el público: 'El archivo corso' (premio al Mejor Álbum en Angouléme 2001) trata la candente cuestión del terrorismo en la isla de Córcega mientras que 'El caso del velo' tiene por conflictivo escenario la comunidad islámica de París. Ambas obras han sido publicadas en España por Norma Editorial.

- ¿En qué medio se expresa mejor: la ilustración, la historieta o la prensa?

- Me sabría muy mal tener que escoger uno. El trabajo en la prensa es inmediato, son reacciones sobre acontecimientos concretos que me sacuden o me provocan y así tengo la sensación de desahogarme. Pero, a veces, algunas situaciones muy complejas siguen dándome vueltas por la cabeza y entonces necesito desarrollarlas en forma de historieta.

- ¿Cómo ha evolucionado Jack Palmer desde el más puro absurdo a su implicación en el mundo real?

- Al principio era una parodia policial, donde daba rienda suelta al gusto por el absurdo que he tenido siempre. Pero con el tiempo he madurado y me gusta observar lo que ocurre a mi alrededor, me interesa hablar del tiempo en que vivo; por lo que, a medida que pasan los años, me he implicado cada vez más en la realidad. Ya que la parodia, el absurdo, no es más que otra forma de escapar de la realidad.

- La serie también evolucionó gráficamente. Primero tenía un dibujo muy recargado, en los años 80 una estética de 'línea clara' y actualmente un trazo más suelto y espontáneo

- Sí. Fue una evolución paralela a la que he mencionado antes. La parodia requiere sumergirse en el objeto a parodiar, en este caso el género negro. Por ello utilizaba muchos grises y sombras. Pero poco a poco comencé a hablar del mundo real y mi experiencia en el humor gráfico y en la prensa me permitió dibujar más deprisa, en un estilo que me pareció mucho más expresivo.

- Creo que las investigaciones de Jack Palmer son solo una excusa para introducir al personaje en un ambiente cerrado, donde su presencia permite ridiculizar o poner en evidencia las contradicciones del mundo del cine, de la moda o de la política, por ejemplo.

- Exactamente. En general utilizo un argumento muy simple, una trama policiaca que no requiere trabajar sobre la complejidad de la intriga porque no me interesa demasiado, Lo que me interesa es hablar de un ambiente concreto, de un hecho social, y para eso el detective es un personaje perfecto porque es muy natural que haga preguntas.

- ¿Hay algún tema que no pueda ser tratado con humor, que usted considere tabú?

- Creo que se puede tratar cualquier tema pero es una cuestión de tacto.

- ¿Ha sufrido algún tipo de censura?

- Nunca he tenido problemas de censura pero sí que me autocensuro yo mismo. Para evitar la generalización o el tópico, para mostrar la complejidad de las cosas y explicar el comportamiento de los personajes. Siempre intento evitar la provocación gratuita.

- ¿Piensa que el humor es una buena herramienta para suavizar conflictos?

- Para intentar cambiar las ideas y que la gente se percate de lo que está en juego. Muchos corsos me han dicho que 'El archivo corso' ha cambiado la visión de los franceses sobre la isla. Para los continentales, Córcega es un bloque monolítico cuyos habitantes no razonan y yo quería mostrar que el tema es mucho más complejo. Que tienen un gran sentido del humor y que las primeras víctimas de la situación son ellos mismos. Igualmente he querido mostrar que el Islam es algo muy variado, donde caben multitud de matices.

- El humor también permite poner de relieve lo absurdo de hechos tan graves como el racismo, el terrorismo, los prejuicios religiosos

- Si, sin duda son las dianas favoritas de los humoristas. Su función social es denunciar sin tregua este tipo de temas.

- Lo cual a veces origina problemas. Me refiero a las polémicas caricaturas de Mahoma.

- Esa es otra cuestión. Es un problema de libertad de expresión. Personalmente no me gustan esas viñetas, para mí es un concepto equivocado de la labor del humorista pero siempre defenderé este tipo de publicaciones. Lo que yo piense no tiene mucha importancia pero sé que esa no es mi forma de trabajar.

- ¿Cuáles son sus proyectos actuales?

- Estoy escribiendo un guión para Rochette. Es una serie de tres álbumes y ya se han publicado dos: 'Pánico en Londres' y 'Escándalo en Nueva York'. Y ahora me estoy documentando para otra nueva historia de Jack Palmer, que tendrá lugar en el mundo del vino.



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