El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, hizo ayer balance del primer año de Gobierno del bipartito, conformado por PSOE y BNG, del que destacó el «equipo» que han logrado conformar ambas formaciones políticas y la confianza de la sociedad gallega por la marcha de la economía.
Touriño aludió a su responsabilidad para «cohesionar y liderar» el Ejecutivo gallego, en el que «despacha con todo el mundo» y mantiene una relación «fácil y fluida» con todos sus miembros, explicó. Según Touriño, cuando PSOE y BNG ganaron las elecciones autonómicas de 2005 había «gentes bienpensantes que podían temer» que la transición al «Gobierno del cambio», tras 16 años de mandato popular con Fraga, «fuera un lío permanente o una inestabilidad profunda». Pero «no hay lío, no hay inestabilidad, creo que todo lo contrario y eso es lo más importante que pudo suceder», dijo.
El presidente de la Xunta relató que la creación de empleo, el descenso del paro, la evolución de las exportaciones, la producción industrial o la propia marcha de la economía reflejan que «hay tranquilidad, confianza y serenidad en la sociedad gallega».