Apenas cuatro barcos han desembarcado bonito en las lonjas de Cantabria, pero la costera no ha hecho más que comenzar. Los boniteros que faenan a cacea (anzuelo) aún se hallan en aguas del Atlántico, y cuando tocan tierra lo hacen en los puertos de Galicia o Asturias; aquellas motoras que han demorado la preparación de varas o líneas de pesca se están haciendo a la mar en estos días, lo mismo que los barcos de cerco que practican el arte de cebo vivo. La costera del bonito se alargará hasta octubre y de los alrededor de 120 barcos de la región que se dedicarán a este pescado, 60 de ellos ya están en el agua o a punto de hacerlo.