La Unión Europea y Estados Unidos pasaron ayer de puntillas sobre sus diferencias, ejemplificadas en la petición europea de cierre del centro de detención de Guantánamo, para pedir más rapidez a Irán en su respuesta a la oferta para que ponga fin al enriquecimiento de uranio. La cumbre UE-EE UU, celebrada ayer en Viena, escenificó así el esfuerzo de ambas partes por resaltar su creciente sintonía en cuestiones como Irán, Corea del Norte, terrorismo, Oriente Medio o energía, por encima de las divergencias que se acentuaron con la guerra de Irak del 2003.