A la misma velocidad que se suceden los conciertos entre ambos escenarios, el Summer Festival alcanza hoy su tercera y última jornada, con un goteo creciente de asistentes que alcanzará su máxima expresión. La jornada del jueves, que se ha añadido este año a la programación, se cerró con los excepcionales conciertos de Infadels y Marlango, bien diferentes, pero igual de atractivos. Fueron las noticias agradables de una apertura a la que la faltó mayor presencia de público, aunque la organización hizo un balance superior a las 3.000 personas.