«Vísteme despacio que tengo prisa». La plenaria extraordinaria de los obispos aplazó su esperada declaración sobre la unidad de España, aunque fuese de forma tibia y en el marco de la situación sociopolítica actual, para mejor ocasión, aunque no lejana en el tiempo. El portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, tiró de refranero para evidenciar que el análisis de la situación de España y los problemas que acucian al país, siempre desde un prisma religioso y moral, no se va a soslayar, si bien requiere su tiempo y procedimiento oportunos.