Por primera vez en la historia, la bahía de Santander ofreció ayer un espectáculo inédito que nada tiene que ver con la famosa regata 'Cutty Sark' o la estancia del buque-escuela Juan Sebastián Elcano. Esta vez se trató de una protesta que volverá a repetirse el próximo sábado, día 1 de julio. Los que en esta ocasión se movilizaron fueron los propietarios de cientos de pequeñas embarcaciones entre botes, chinchorros, motoras y algunos veleros frente al muelle de Calderón. La causa: su indignación por las tasas que les aplica la Autoridad Portuaria desde el año 2004 por tener el barco en el agua. Supone un 400% frente a lo que abonaban en el 2003. Esa cantidad, según la Federación Cántabra de Asociaciones de Náutica y Pesca de Recreo (Fenper), convocante de la concentración, se incrementará aún un 100% más cuando entre en vigor la reforma que prepara el Ministerio de Fomento a esa normativa.