Tres son los principios básicos que los expertos reunidos esta semana en la UIMP aconsejan como motores del aprendizaje musical de los niños: el acercamiento precoz, cuanto antes mejor; el cambio metodológico, con una apuesta clara por el juego con los instrumentos y sin una teoría previa que los condicione y, el impulso de los distintos paises por mejorar el aprendizaje musical a través de la legislación. Así lo manifestaron ayer Gustavo Sánchez, director del curso 'La música como medio de integración y trabajo solidario' y Stephen Cleobury, director musical del King's Collage de Cambridge y director titular de BBC Singers, quien participó en el seminario con una ponencia sobre la tradición de los coros de niños en Inglaterra.
Stephen Cleobury, defendió durante su intervención las ventajas del acercamiento precoz de los niños a la música para mejorar su situación en todos los niveles ya que, según afirmó, por lo general los chicos con dificultades responden «de forma muy directa» a la música.
Una visión muy parecida a la que ofreció, Gustavo Sánchez, responsable también de la Escolanía del Real Monasterio del Escorial, quien apuntó la existencia de «ejemplos muy concretos» que ilustran la utilidad de la música «como medio de integración» para niños en situación de marginalidad o abandono. En este sentido, citó los casos de la escuela LARC en Barcelona o el trabajo realizado en el centro del Rabal de la misma ciudad, donde gracias a la música se ha ofrecido una «esperanza» a niños iraquíes, rumanos o sudamericanos «sumidos en la pobreza y sin futuro».
Preguntado por las claves del éxito para inducir el interés por la música a los niños, Cleobury insistió en la importancia de «esforzase» por «reclutar» y «formar» profesores «que sean capaces de inculcar a los niños el amor y el conocimiento de esta disciplina». Como consecuencia, al margen de defender la competencia pedagógica de los docentes, este experto resaltó que «lo que más inspira a un chico es estar en contacto con un profesor que motive y dé entusiasmo».
Atraso sí, pero relativo
Durante su comparecencia Sánchez también lamentó que en España existe un «atraso» en lo que concierne a la enseñanza de la música en Primaria y puso como ejemplo el aprendizaje musical que desde hace unos 40 ó 50 años se imparte en las aulas de muchos países europeos.
Cleobury, por su parte, opinó que la situación de España no debe tratarse «con excesiva dureza» ya que, según dijo, en Inglaterra «las cosas no están tan bien como se pintan».