Fernando Alonso fue el gran protagonista ayer en Indianápolis. Más de 3.000 personas aclamaron al asturiano en la 'Plaza' del circuito, donde los grandes campeones son recibidos por la multitud, y como no podía ser de otra forma Alonso fue agasajado con los típicos gritos americanos de euforia, salpicados de vivas a España y Asturias, con banderas y camisetas de la selección española de fútbol. Fue durante un acto organizado por Michelin, para 'reparar' a los aficionados por la ausencia de espectáculo el año pasado en el Gran Premio de Estados Unidos.