Dicen que para ser un buen director de Tráfico hay que ser, sobre todo, un agitador de conciencias. En el caso de Pere Navarro (Barcelona, 1952), al frente de la DGT desde mediados de 2004, este papel lo cumple a rajatabla. Así lo aseguran asociaciones de automovilistas, víctimas y demás organización viales. Y ahora, con la llegada hoy del carné por puntos, aún más. «Es un punto de inflexión dentro de un gran Plan de Seguridad que busca reducir la siniestralidad en unos años», señala Navarro, convencido de que el nuevo permiso sacará a los 'multirreincidentes' de la circulación.