El presidente de la Federación de Cofradías de Cantabria, Tomás Cos, dijo ayer que el próximo cierre del caladero de la anchoa en el Golfo de Vizcaya «llega tarde», reiterando su petición de que no se reabra hasta que los informes científicos lo recomienden.
Sobre una futura apertura, Cos aseguró que ésta no puede estar supeditada a «una fecha» sino a la regeneración efectiva de la especie.
En este sentido, Cos añadió que «no parece que haya un cambio en la política comunitaria, porque sigue estando a expensas de decisiones de políticos» y reiteró que «para volver a salir a pescar bocarte deben de ser los científicos los que lo digan» sin anteponer «una fecha política».
Por su lado, el director general de Pesca, Fernando Torrontegui, destacó ayer que el anuncio del cierre de la pesquería «ha dado la razón» al Gobierno cántabro y al sector en la región, cuando se pidió al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) esta medida.