El crecimiento económico de Cantabria sobrepasará este año el 3% y se reducirá la tasa de desempleo. Son las previsiones del Consejo Económico y Social (CES) de Cantabria que ayer presentó la Memoria Socioeconómica y Laboral de Cantabria para 2005, un año que calificó de «satisfactorio y aceptable», con un crecimiento del 3%, un comportamiento «positivo» del mercado de trabajo y un «dinamismo sobresaliente» del sector exterior. El presidente del CES, Pablo Coto, basa sus previsiones «optimistas» de 2006 en que «se trata de un año preelectoral en el que habrá inversiones importantes y eso hará que crezca la economía y se reduzca la tasa de paro» . «El dinamismo de la región -añadió- será superior al de la media de España».
La memoria señala el sector servicios como el de mayor peso en la economía de Cantabria, aunque su comportamiento fue peor el año pasado que en el resto de España. La sigue, en peso, el sector secundario -industria y construcción- cuyo comportamiento fue mejor al del resto de España. El sector con menos peso es el primario -ganadería, agricultura y pesca-, que se comportó de forma similar a la media española.
En materia de transportes, el CES subraya la falta de partidas presupuestarias importantes para la apertura de líneas de trenes de alta velocidad que conecten Cantabria con el resto del país, según explicó el secretario general de los empresarios cántabros, Miguel Angel Castanedo, consejero del CES en representación de las organizaciones empresariales. En el otro extremo, destaca el «espectacular» incremento del tráfico aéreo de personas y mercancías y del movimiento a través del puerto de Santander.
Castanedo consideró ayer una «debilidad» de Cantabria el tema energético y el desarrollo tecnológico, si bien indicó que el crecimiento en este último aspecto ha sido «grande» en los últimos años.
El consejero José Antonio Velasco, explicó que el crecimiento del empleo en 2005 fue del 6,3% y la tasa de paro se situó en el 8,5%. A pesar de estos datos, el CES constata, un año más, la mayor dificultad que tienen los jóvenes y las mujeres en Cantabria para encontrar un puesto de trabajo.
Sobre la temporalidad en el empleo, Velasco indicó que la región presenta una tasa más baja que la media nacional, un 31,7%. En Cantabria, la temporalidad de la contratación se refleja en que el 91% de los contratos de trabajo en 2005 fueron temporales.
En definitiva, el mercado de trabajo español, así como el cántabro, se alejan de los objetivos marcados en la cumbre de Lisboa del 2000, los cuales parecen «de todo punto inalcanzables»: tasa de ocupación, 70% de la población en edad de trabajar; tasa empleo femenina, 60%; y tasa de empleo para mayores de edad, 50%.
Desde el punto de vista sectorial, indica la memoria del CES, el mercado de trabajo se puede calificar como «desfavorable» para la industria, la cual continúa con una tasa de paro creciente, mientras que el sector de construcción, a diferencia de otros años, no ha estado muy activo en cuanto a la creación de empleo. El sector primario ha continuado perdiendo importancia, tanto en activos como en ocupados, y no así el sector servicios que es el que mejor se ha comportado y ha sido el verdadero motor de la creación de empleo (el 63,8% del empleo total de Cantabria).
Más de 8 años pagando
Si un cántabro dedica su salario íntegro a comprar una vivienda, estaría 8,54 años pagando, mientras que el promedio español es del 8,14 años. El precio de la vivienda libre en Cantabria, según los datos aportados ayer por el CES, asciende a 1.729 euros por metros cuadrado, experimentando un incremento del 6,6% respecto a 2004.
El CES considera que la política turística de Cantabria viene apostando en los últimos años por un turismo de calidad y cita la «estacionalidad» como el principal problema del sector. En 2005 se registraron en este sector unas cifras de ocupación del 42,5%, superior al pasado año e inferior a la media nacional que fue del 54,3%. La estancia media se ha mantenido en 2,5 noches por persona, cifra muy interior a la media nacional que es de 3.5 noches.
Respecto al gasto sanitario del Servicio Cántabro de Salud alcanzó la cifra de 636,8 millones, con un aumento de 13,7%.
El CES considera que la Justicia demanda una mejora de su «mala imagen» y que cuando Cantabria asuma las competencias «sería de desear que se ofrecieran indicadores cualitativos de su actividad, referidos, al menos, a las revisiones de las sentencias y al sentido de tales revisiones, y a la actividad de los jueces sustitutos».