El presidente del PP catalán, Josep Piqué, negó ayer que el franquismo fuera «un régimen fascista», sino más bien «un autoritarismo de derechas», un día después de que el Parlamento Europeo condenara el régimen del general Francisco Franco, con la oposición del Partido Popular Europeo.
En declaraciones a TV3, Josep Piqué afirmó que «desde un punto de vista historicista», él no se atrevería a calificar aquel régimen de «fascista», «aunque en sus inicios había formaciones políticas» fascistas que daban apoyo al bando franquista.
Preguntado sobre si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, siente predilección por la II República, el presidente del PP catalán contestó que Zapatero «conecta mucho más con lo que él entiende como la legitimidad democrática de la República, que de la que se deriva de la transición y la Constitución».
«Desde este punto de vista, rompe con los anteriores gobiernos socialistas», apuntó el presidente de los populares catalanes.
Josep Piqué señaló que no comparte «la visión idílica» de José Luis Rodriguez Zapatero respecto a lo que supuso la II República, y opinó que fue un período «con planteamientos profundamente sectarios, ya que antidemócratas había en ambos bandos».
Josep Piqué se refirió, además en ese momento al franquismo como un «autoritarismo de derechas», y recordó que entre los republicanos también había «formaciones estalinistas».
El portavoz parlamentario de ERC en el Congreso, Joan Tardá, calificó de «lamentables» las declaraciones del presidente del PP catalán. A su juicio, el ex ministro hace un ejercicio de «cinismo».
Tardá señaló que es «incomprensible» que Piqué haga este tipo de valoraciones, dado que «militó en el Partido Comunista en su juventud». «Su actitud es propia de un traidor», añadió. Según dijo, «cualquier catalán sabe que el franquismo significó para Cataluña un genocidio cultural y nacional».
«Misma posición»
Por su parte, el eurodiputado del Partido Popular, Jaime Mayor Oreja, afirmó ayer que «el tiempo va a ser un juez inexorable de quién dice la verdad y quién dice la mentira», para quién el acto de condena al franquismo que tuvo lugar ayer en el Parlamento Europeo «confirma mi diagnóstico de que está en riesgo la transición y se está abriendo una segunda transición».