El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, defendió ayer la necesidad de incrementar el empleo femenino como factor de avance económico en la Unión Europea, que permitirá evitar «desequilibrios y problemas de sostenibilidad». Almunia intervino ayer en el seminario 'Las mujeres en la dirección de empresas' en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde apuntó que una mayor presencia femenina en el ámbito laboral es uno «de los mecanismos para afrontar el horizonte demográfico de envejecimiento de la población».
A su juicio, la inmigración «no» es la solución a largo plazo «para sustentar a una sociedad con una media de edad cada vez mayor, sino que además debe producirse un incremento de los recursos humanos y la productividad», con la incorporación plena de las mujeres al ámbito empresarial.
Respecto a los modelos para lograr que las mujeres accedan a ciertos ámbitos laborales, Almunia señaló que el sistema de cuotas ha sido «muy discutido» pero se erige como «un instrumento imprescindible para poder avanzar». Almunia mostró su confianza en que las leyes de Igualdad y Dependencia «ayuden» en la búsqueda de un equilibrio entre hombres y mujeres.
Joaquín Almunia también intervino ayer en la UIMP en el encuentro que todos los años organiza el Consejo Económico y Social (CES), en el que reconoció que España goza de una buena situación económica a corto y medio plazo, pero también avisó sobre los desequilibrios que comportan riesgos para el futuro.
Almunia dijo que hay varios indicadores que revelan que el país «está quedando atrás en un ciclo estratégico», el que va desde la formación básica hasta la apuesta por la investigación y desarrollo en los sectores productivos. «El auténtico cambio de patrón crecimiento en España tiene que pasar por la mejora a lo largo de todo ese ciclo. Es prioritario, y no por capricho; primero, porque nos estamos quedando atrás y, segundo, porque ya es una prioridad de muchos de los países que compiten con nosotros», señaló, antes de remarcar que ese desafío no es materia sólo de presupuestos públicos, sino que precisa de la «complicidad» del sector privado y del conjunto de la sociedad civil.
Finalmente, Almunia también habló ayer en Santander sobre el futuro del sector energético, sobre el que dijo que «España tiene que discutir a fondo» porque existe «una demanda de la energía creciente» y hay que «responder a los compromisos medioambientales». También apeló a la necesidad de «debatir cómo mejorar la interconexión de nuestra red eléctrica con otros países europeos» ya que la actual red es «muy reducida» y «hay que aumentarla para poder elegir las energías más limpias y más baratas».