El buen tiempo que nos gusta a todos para disfrutar de la playa y el aire libre es también el mejor momento para los brotes epidémicos por intoxicación alimentaria, provocada generalmente por la salmonella. Sin embargo, las medidas preventivas y las inspecciones que se realizan desde Salud Pública, dependiente de la Consejería de Sanidad, nos pueden ahorrar los sustos. El año pasado fueron 16 los brotes registrados y afectaron a 87 personas, el 75% de las cuales fueron en establecimientos hosteleros y el 25% restante en sus domicilios. En 11 de los 16 casos se comprobó que el origen estuvo en la salmonella.