Cerca de sesenta personas murieron ayer en la capital iraquí, que volvió a ser el escenario de violentos enfrentamientos entre la mayoritaria comunidad chií y la minoría árabe suní. Por la mañana, más de cuarenta suníes, entre ellos mujeres y niños, fueron asesinados por presuntos milicianos chiíes en un barrio del sur de Bagdad. Además, según informó la radio 'Dar al Salam', del suní Partido Islámico Iraquí (PII), los asaltantes secuestraron a varias personas de viviendas de suníes en el barrio Al Amana, en la región Al Yihad, al sur de la capital iraquí.