La inserción de la mujer en el mundo laboral parece empezar a normalizarse. Eso es al menos lo que se desprende de los datos ofrecidos por la Cámara de Comercio de Cantabria que indican que en 2005 el 65,22% de las contratos realizados por empresas a través del Servicio Cameral de Orientación Profesional (SCOP) fueron para mujeres, mientras que sólo el 34,78% para hombres.
De todas maneras esta diferencia tan ostensible analizada en cálculos proporcionales pierde su magnitud, ya que de cada 100 demandantes de empleo 65 son mujeres y 35 hombres.
Por edades, el 71,74% de los contratados fueron menores de 30 años. Durante 2005, las profesiones más demandadas por las empresas han sido, nuevamente, las relacionadas con el sector comercial (dependientes, comerciales y vendedores), la actividad administrativa (administrativos, auxiliares y secretarias) y la hostelería (camareros y ayudantes de cocina).
Según los datos del SCOP, durante este periodo, el 32,61% de los contratados tenía una titulación de Formación Profesional, el 30,43% estudios universitarios y el 26,09% de los contratados habían cursado estudios de Bachillerato. Respecto al perfil de los demandantes, el 56,14% son universitarios, un 24,73% tiene titulación de FP, el 9,48% ha realizado estudios de Bachillerato o COU y un 6,83% concluyó la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO).
Durante este periodo, las empresas que más trabajadores demandaron al SCOP pertenecían a los sectores de comercio y hostelería (33,11%) y a continuación de las instituciones financieras, seguros y servicios prestados a empresas (15,23%).