Al brillante concierto inaugural del Encuentro de Música y Academia de Santander se están sucediendo otros a cargo de sus participantes cuyo nivel artístico es de gran calidad. En el Centro Cultural de Caja Cantabria la voz y el piano fueron los protagonistas. El barítono Janos Misuray, acompañado al piano por Medallit Llamazares, tradujo más que bien las Cuatro Canciones Serias op.121 de Brahms y un aria de la ópera Hary Janos de Leos Janaceck, mientras que el tenor Francisco Corujo, una de las voces en alza, demostró sus espléndidas facultades con obras de Falla, Tosti, Gounod y Sorozábal. En Tantín también se pudo escuchar al pianista francés Xavier Bouchaud que defendió bien la primera Partita de Bach y sobre todo la leyenda de San Francisco caminando sobre las aguas de Liszt.
La presencia de los cuartetos de cuerda es una de las características peculiares que definen el Encuentro, y así en el inicio de los conciertos en la Sala Pereda del Palacio de Festivales de Cantabria, hemos escuchado al muy notable cuarteto Kapr, de la República Checa, que después de traducir con certeza conceptual el cuarteto KV 458 de Mozart, deslumbró por su comprensión del tercer cuarteto de Martinú, muy libre y muy disonante, que fue uno de los momentos cumbres del concierto junto con la interpretación del pianista alemán Thorsten Lindner tocó con holgura la Fantasía en do mozartiana y la Sonata en si bemol mayor de Schubert.
El Cuarteto Quiroga de Prosegur, de la Escuela Superior de Música Reina Sofía defendió bien el 'Hoffmeister' mozartiano, una de las cumbres camerísticas de este genio, y dotó de tensión, densidad y bravura al impactante tercer cuarteto de Bela Bartok.