Iberia y Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) han aceptado la petición del Ministerio de Trabajo de retrasar hasta hoy, miércoles, el acto de conciliación pertinente en el proceso de huelga. Un trámite previsto para este martes y que de cerrarse sin acuerdo, como era más que previsible, abriría la puerta al ámbito judicial. La aerolínea ya había advertido días atrás de su intención de plantear ante la Audiencia Nacional la ilegalidad del paro de los comandantes.
La tensión entre las partes vivió este martes una mínima relajación. Ambas tenían previsto reunirse ante el director general de Trabajo, Esteban Rodríguez, para resolver el trámite de conciliación. Un encuentro en el que habitualmente empresa y sindicatos escenifican su divergencia, pero que en ocasiones ha permitido salvar la situación. La importancia de la reunión, toda vez que la herida está más que abierta, es que supone el pistoletazo de salida para que Iberia cumpla finalmente su advertencia de llevar al Sepla ante los tribunales por considerar abusiva la huelga.
El departamento jurídico de la compañía trabaja en la demanda desde hace días. Para ello, explicó un portavoz de la operadora, se ha contratado a Federico Durán, la persona que dictó el laudo arbitral que llevó la paz social a Iberia en 2001, cuando el enfrentamiento entre las partes llevó incluso a la compañía a declarar el cierre patronal durante varias horas. «Se trabaja intensamente para delimitar y argumentar todo de forma muy exhaustiva», añadió la misma fuente, que precisó que la petición se basará en que el Sepla quiere, en realidad, intervenir en la gestión de la empresa.
La elección del abogado ha sentado muy mal a los pilotos, que recuerdan que desde finales de 2004 -cuando concluyó el laudo y debían de iniciarse las negociaciones del VII convenio colectivo- la empresa ha asegurado que en base a las tesis de Durán Iberia «carece de convenio a día de hoy». Algo que enerva al Sepla, que entiende que el pacto laboral anterior al laudo está aún vigente.
Posibilidades
Desde el Ministerio de Trabajo y en su posición de mediadores se está echando el resto. «Estamos trabajando desde hace una semana y, siempre con las reservas de que se trata de un conflicto en una empresa privada en el que no podemos interferir; lo que se quiere es agotar todas las posibilidades antes de que se pueda llagar a los juzgados», apuntó un portavoz del departamento de Jesús Caldera. «Les hemos pedido un aplazamiento, los dos han aceptado, y tratamos de hacer todo lo posible para ayudar a buscar una fórmula de entendimiento en la que cedan las dos partes», añadió. Fomento, que desde el pasado fin de semana, también ha tratado de limar asperezas ente pilotos e Iberia subrayó también que «se hacen los máximos esfuerzos».
A pesar del aplazamiento, el enfrentamiento continuó este martes. Iberia envió a los pilotos por mensajería la propuesta de garantía del empleo presentada en persona y rechazada la víspera por el Sepla. El resultado fue el mismo: los comandantes no la recogieron. El presidente de la Aerolínea, Fernando Conte, insistió en que la proposición garantiza los puestos de trabajo de los pilotos y subrayó que Trabajo y Fomento serán garantes de su desarrollo. Los pilotos, por su parte, reiteraron su negativa y exigieron que la garantías de ese pacto se extiendan no hasta 2010, como señala el texto de Iberia, sino «mientras exista externalización del trabajo» en la empresa.