El consejero de Infraestructuras y Transporte de la Comunidad Valenciana, José Ramón García Antón, defendió ayer la seguridad de la línea 1 de metro, donde el pasado día 3 se produjo un accidente que causó la muerte a 42 personas, en un pleno en el que los grupos de la oposición pidieron su dimisión y la creación de una comisión de investigación.
García Antón intervino ayer ante el pleno de las Cortes valencianas que se convocó para debatir sobre las causas del accidente, al igual que el consejero de Justicia, Interior y Administraciones Públicas, Miguel Peralta, en sendas comparecencias que siguieron desde sus escaños el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y todos los miembros de su Ejecutivo.
El titular de Transporte insistió en que el «único motivo» que explica el accidente fue el «exceso de velocidad», y calificó de adecuada la seguridad de la línea, mientras que la oposición pidió reiteradamente su dimisión y defendió que el accidente era «evitable» si en lugar de dar prioridad a las «obras faraónicas» se hubiera invertido en la seguridad en el transporte público.
Tras denunciar reiteradamente el «despiadado acoso político» al que se ha sometido al Gobierno valenciano y a su persona, el consejero de Transporte rechazó que tenga intención de dimitir porque no ha existido, dijo, «negligencia de ningún tipo», ya que el factor humano «no va a dejar de estar presente nunca, ni aún con el más perfeccionado y más automatizado sistema de circulación».
Respecto a la petición de la oposición para la creación de comisión de investigación, García Antón aseguró que la «aceptaría encantado», aunque precisó que ya se ha puesto en marcha una investigación judicial y otra interna en Ferrocarrils de la Generalitat.
El portavoz socialista, Joan Ignasi Pla, instó al consejero a que se reúna «con su propia conciencia», sea «consecuente como persona» y se «plantee su continuidad en el cargo», porque, según dijo, la conciencia «se debe anteponer a la disciplina del partido».
Pla criticó que la inversión realizada en esta línea durante los casi doce años de Gobierno popular «se ha quedado corta» porque «no ha impedido dejar la seguridad de miles de valencianos en manos de un error humano», y denunció que la consejería ha estado «al margen de la seguridad de un transporte público básico» por haber dado prioridad a cuestiones como la «estética» y el «confort».
Sin autocrítica
Pla también reclamó al presidente de la Generalitat que se «aplique cierta autocrítica y haga lo que su partido pide a otros gobiernos que hagan en circunstancias similares».
Por su parte, el portavoz adjunto de EU, Joan Antoni Oltra, lamentó que el consejero no hubiera pronunciado «ni la más mínima frase de autocrítica» en su intervención, algo que calificó de «frustrante», y se preguntó «dónde está el límite» para que algún responsable del PP asuma alguna responsabilidad política.
El consejero José Ramón García Antón rechazó las críticas por la falta de inversiones y mostrando dos fotografías del estado de la línea 1, una de 1994 y otra de la actualidad, sostuvo que cuando gobernaba el PSPV «los carriles parecían serpientes y la hierba crecía en la vía, una vergüenza total».
«Ustedes saben perfectamente como estaba esta línea -señaló en referencia al grupo socialista y aludiendo al ex alcalde de Torrent, Jesús Ros- pero les importa un pepino. En cambio nosotros hemos preparado un proyecto de mejora, que no es una quimera porque los trenes están ya comprados, a ustedes les molesta recordar la historia». «El riesgo del factor humano no va a dejar de estar presente nunca» «La conciencia debe estar por encima de la disciplina de partido. Dimita»