El grupo de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes que viajó a Valencia a bordo de dos autobuses para asistir al encuentro del Papa Benedicto XVI con las familias ya está en casa. La expedición, integrada por ochenta personas entre hospitalarios, profesionales sanitarios, enfermos y discapacitados, regresó en la noche del pasado lunes felices por las jornadas de confraternización que habían vivido en la capital del Turia y muy emocionados por la acogida que les dispensó su organización homóloga en Valencia.
Los cántabros pernoctaron en un colegio de Liria, el 'Francisco Llopis', en la noche del viernes. «Las aulas del colegio se convirtieron en dormitorio para los enfermos y discapacitados. Los demás dormimos en el gimnasio. El párroco de la Asunción de Liria, Vicente Vicedo, junto a voluntarios y miembros de la APA del centro escolar se deshicieron en atenciones. Estamos muy agradecidos» resaltó a la vuelta el sacerdote Ignacio Ortega, consiliario de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes en Cantabria.
Ortega recordó que «gracias a ellos pudimos llegar hasta la Ciudad de las Ciencias en autobús y bajar a las diecisiete personas que llevábamos en sillas de ruedas y el material necesario: pañales, colchonetas, alimentos específicos para cada persona y el medicamente necesario». El consiliario recuerda aún emocionado que Benedicto XVI «pasó a un metro de nosotros, en el 'papamóvil', y bendijo a los enfermos, elevados de sus sillas con la fuerza de los hospitalarios y el cariño de una mirada». La noche del sábado pernoctaron todos al raso. «Era una imagen chocante: un corro muy amplio de sillas de ruedas y en su interior y en el cesped, sus propietarios durmiendo y los hospitalarios y personal sanitario, sentados junto a ellos haciendo guardia». Al alba los hospitalarios de Valencia les trajeron café con leche y dulces que compartieron con peregrinos de las parroquias de Castañeda y Castillo Pedroso que se fueron añadiendo durante la noche. «Fue un despertar en familia, una experiencia que tardará en olvidarse», confió Ortega.