Una de romanos

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Restos de la ciudad de Julióbriga / DM

  • La geografía cántabra está regada de restos que ofrecen una excusa para salir de paseo y conocer paisaje y gastronomía. De Campoo a Castro Urdiales seguimos las huellas de los soldados de Augusto

No se trata de rememorar Quo Vadis, Ben Hur o Espartaco, pero si el día amanece un tanto ‘imperial’ y no llueve demasiado, los restos romanos que riegan el territorio cántabro ofrecen una magnifica excusa para salir de ruta y conocer nuevos paisajes, alguna que otra tentación gastronómica, y de paso, un poco de historia que ayude a entender algunos presentes.

De la costa a la montaña, los romanos llegaron a Cantabria en torno el 29 a.C. Es entonces cuando comienzan las Guerras Cántabras que culminan en el 19 a. C., con la victoria romana. Comienza entonces un lento proceso de aculturación. Capítulo a parte (se lo contamos otro día) son los restos de las poblaciones cántabras prerromanas y los vestigios de aquelas luchas con el colonizador que venía de Roma.

Si el día está de interior hay que poner rumbo a Campoo. Autovía de la Meseta (A-67) o Nacional 611, ésta para nostálgicos o moteros, por las Hoces de Bárcena o la media Hoz, pero siempre con precaución.

Sin embargo, antes de llegar a Reinosa, y especialmente si es otoño, es imperdonable no darse un paseo por la Calzada Romana. Ahí, junto a las piedras, el bosque llenará las retinas de colores (y alguna castaña si hay suerte). Si se opta por el tren, la subida desde Bárcena hasta Pesquera ofrece un bonito paisaje. Luego a caminar, se llega Somaconcha y de ahí a Pie de Concha. Si se hace en este sentido, son entre dos y tres de horitas de camino descendente.

De la calzada quedan cinco kilómetros enlosados que servían de vía de acceso desde la meseta Castellana, pasaba por Julióbriga y llegaba hasta la costa de Portus Blendium (actual Suances). Fue utilizado hasta el siglo XVIII, en que se construyó el Camino Real desde Santander a Reinosa y Castilla, que discurre por las Hoces de Bárcena.

Y si no hay muchas ganas de andar, pues mejor seguir en coche, salirse de la Autovía en Reinosa y poner rumbo a Retortillo, donde se encuentran la ruinas de Julióbria y la Domus Romana. Julióbriga es considerada la principal ciudad romana que existió en la antigua Cantabria. Las áreas más excavadas son La Llanuca, donde se ha detectado un gran edificio porticado, los alrededores de la iglesia, donde se localizó un gran edificio público, y la zona de la carretera de acceso a Retortillo, con una mansión romana (la 'Casa de Los Morillos') y varias estancias rectangulares de pequeño tamaño.

La Domus es una recreación de la citada 'Casa de Los Morillos', perteneciente a una familia de clase media-alta. La visita es guiada y tiene una duración aproximada de 45 minutos. Tambien hay un pequeño área para entender el contexto, pero sobre todo, una recreación que permte hacerse una idea de cómo vivian esos 'locos romanos'

En el entorno también se encuentra el yacimiento romano-medieval de Camesa-Rebolledo. Las construcciones romanas parecen datar de entre finales del siglo I y el siglo III. El resto de construcciones datan de época Tardo-antigua y Alto-medieval.

Es una instalación termal de carácter público, de época Flavia, con el frigidarium, el caldarium, el tepidarium, así como posteriores ampliaciones.

En Valderredible se encuentra el yacimiento romano y la necrópolis medieval de Santa María de Hito. Se trata de una villa romana de época bajo-imperial sobre la que se asentó la necrópolis de la inmediata iglesia de Santa María de Hito.

Por la costa

Si la jornada se levanta más de costa, los hitos para no perderse, aunque no están todos, son el Portus Victoriae de Santander, y la cripta de la iglesia de Cristo, con unas ruinas romanas que pueden verse cuando el templo está abierto.

En el claustro de la Catedral también se han hallado ruinas romanas, aunque apenas se entrevén algunas columnas y escaleras. Queda constancia de que en este promontorio estaba el palacio del gobernador romano, pues sus ruinas fueron encontradas durante la restauración de la iglesia.

Y ya que estamos en la capital, el Museo de Prehistoria también guarda algunas claves para entender la romanización de Cantabria.

Cerca de Santander, en Maliaño, junto a su cementerio camino del aeropuerto, se encuentra un importante yacimiento arqueológico compuesto de unas termas romanas de carácter público, de época Flavia (siglo I d.C.), una casa (domus) romana de época Antonina (s. II d.C.), los restos de una iglesia románica de planta rectangular con ábside semicircular; y una gran necrópolis, con tumbas de lajas, de fosa simple y de ataúd.

Y por la costa, los romanos se asentaron tambien en Suances, Portus Blendium y en San Vicente de la Barquera.

Y sobre todo en Flavióbriga en Castro Urdiales. El yacimiento se encuentra bajo el casco antiguo de la actual villa.

Creada a partir del asentamiento indígena prerromano de Portus Amanum o Samanum, esta colonia se encontraba en el territorio del pueblo de los Autrigones, fuera ya de los límites de la antigua Cantabria. Fue creada en el siglo I d.C., posiblemente por el emperador Tito Flavio Vespasiano, fundador de la dinastía de los Flavios. Fue uno de los principales puertos en la ruta marítima comercial entre el norte de Hispania y la Galia y la única colonia romana de toda la fachada cantábrica de la península ibérica. En el yacimiento se puede ver un cruce de calles y los restos de tres viviendas, varios paneles explicativos y algunas recreaciones.

Ya en Castro, no está de mas un paseo por el puerto, el faro y la iglesia de Santa María de la Asunción, del siglo XIII. Y a pocos kilómetros, en Mioño y aunque no se tampoco romano, se encuentra un antiguo cárgadero de mineral de Dícido. La actual infraestructura data de 1938, en sustitución del que en1880 fue realizado por M. T. Seiring, socio de Eiffel. Es el único cargadero de mineral que se conserva en el área de Castro Urdiales de los seis que existieron.

No son los únicos puntos, solo un par de propuestas para pasar una jornada, o dos, y despertar la curiosidad sobre el paso de los romanos por Cantabria y sus consecuencias. Tal vez así se animen a buscar otro puntos y perderse por la rica geografía de Cantabria

Hitos terminales

La región tambien cuenta con varios hitos romanos, piezas que delimitaban el territorio durante el Imperio Romano: . Precisamente este mes de diciembre, los hitos terminales de Valdeolea y Valdeprado protagonizarán la última sesión del año del ciclo 'La pieza del mes', en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria

La charla será el próximo martes, 2 de diciembre, a las 20.00 horas, y estará a cargo de la arqueóloga Carolina Cortés Bárcena. Se centrará en el conjunto de termini augustales o hitos erigidos en Valdeolea y Valdeprado del Río, en época del emperador Augusto, entre las tierras de la ciudad de Iuliobriga y los prados de la Legión IIII Macedónica.