Trece planes por si llueve

Museo Marítimo
Museo Marítimo / Andrés Fernández
  • ¿Qué se puede hacer en Santander sin mojarse? Este es el ejemplo de un domingo cualquiera

Cientos de santanderinos no saben que hay un importante cuadro de Gutiérrez Solana en un museo de la ciudad. Lleva años y hay miles que no lo han visto (como el de Goya, en el mismo lugar, el MAS). Si va de cuadros, otros tantos no se han plantado delante del Sorolla del Palacio de La Magdalena. Ahora hay cola en las reservas para ver el refugio antiaéreo de la Guerra Civil, los guías turísticos ofrecen un ‘tour’ con forma de tapas y un domingo al mes se organiza un mercadillo en Las Llamas en el que lo mismo se da un taller de DJ que se puede comprar un mapa de Londres con las marcas de los escenarios de las novelas de Jane Austen. Falta cultura de turista de andar por casa. Sin hacer la maleta. Son dos opciones para mañana si llueve. Y gratis. Porque esa es una cuestión repetida: ¿Qué se puede hacer en Santander sin mojarse cuando jarrea? No va del debate sobre la oferta cultural. Va de algunas ideas. Esto no es Londres, pero mañana, un domingo cualquiera, hay hasta 41 propuestas puntuales a cubierto en la agenda del día.

Un domingo cualquiera. Para locales y para los turistas (y sin tratarse de uno de los domingos de apertura, como pasó en el puente de la pasada semana). «Depende mucho de la actitud del que viene y de la estación del año. El que viene en agosto, aunque sabe que esto no es Benidorm, viene con el ‘chip’ de un rato de sol y playa y le fastidia que llueva. Pero el que viene en diciembre sabe a lo que viene, sabe que en Santander es normal que llueva y lo hace dispuesto a asumir un ‘Plan B’», explica Rosa García Borbolla desde la oficina de Turismo de los Jardines de Pereda.

«Cuando les explicamos que en Santander pueden darse hasta seis situaciones climáticas en un día, no se lo creen», explica. Y es cierto. Ella sabe que para llenar un día de lluvia «influyen muchísimo los niños», que los «recepcionistas de los hoteles están acostumbrados a que les pregunten las opciones» y que, por ejemplo, el turista del País Vasco –uno de los habituales– «sabe a lo que viene y no pregunta mucho». Y saben –en la oficina– que depende mucho del día. Que un lunes, por ejemplo, que llueva y sea fiesta es un problema porque los museos cierran y las opciones se reducen notablemente. ¿Y mañana mismo? Pues esas 41 propuestas, a bote pronto, se pueden resumir en trece planes. Sin mojarse, claro.

La agenda más típica bajo techo

1. La opción de los museos

Museo. Si se tratara de un juego de respuestas rápidas, se llevaría el premio. ¿Qué hacer cuando llueve? Primera opción. En Santander y en cualquier rincón del mundo. La clave son las horas. El Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS) cuenta con su exposición permanente y los fondos del Archivo Lafuente, pero abre de 11.00 a 13.30 horas. O sea, por la mañana. Lo mismo que el Centro de Interpretación del Litoral de La Maruca (de 9.00 a 15.00) o el de Arte del Faro de Cabo Mayor (11.30 a 13.30). Todos son gratis. Un buen consejo para la tarde es la visita al Museo de Prehistoria y Arqueología (Mupac). Tiene truco. El resto de la semana hay que pagar (incluido mañana por la mañana), pero de 17.00 a 20.00 horas del domingo se puede entrar ‘por la cara’. Queda, además, la opción de visitar el Museo Marítimo del Cantábrico. Mañana o tarde (de 10.00 a 18.00 horas). La entrada para los adultos es de ocho euros. Olvídese del Museo del Deporte, las exposiciones de la Biblioteca Central, el del Ferrocarril o la Casa Museo de Menéndez Pelayo. Cierran los domingos.

La novedad con ‘tirón’

2. Muralla medieval y refugio antiaéreo

Casi pegados. En La Porticada y en la Plaza del Príncipe. Hay una buena noticia y una mala. La buena es que es gratis e incluye visita guiada. La otra es que hay que reservar y, a día de hoy, es difícil coger sitio de un día para otro. En el de las Murallas (que abrió hace más tiempo), tal vez. En el del Refugio, ahora es casi misión imposible. En todo caso hay que llamar al 942 203000 o al 942 203001 para intentarlo. También se puede a través del correo electrónico turismo@santander.es o, directamente, en la oficina de turismo de los Jardines de Pereda. En ambos casos, los grupos están citados a las once, las doce y la una. Por la tarde no hay visita los domingos.

Santanderino de toda la vida

3. Cromos, curiosidades o paseos a cubierto

Un santanderino de los de siempre sabe que el domingo por la mañana se cambian cromos en Pombo. Si llueve, el ‘trueque’ (que no falla nunca el domingo) se traslada a los soportales. O sea, que uno puede echar la mañana sin mojarse. Hasta dejar a los críos buscando el de Messi o subidos al templete y tomarse un café en los clásicos que hay allí mismo. Otra cita que ya empieza a tener solera es el mercadillo del Pasaje de Peña hasta primera hora de la tarde. Si uno rebusca –porque hay que rebuscar para encontrar un premio que valga la pena– puede llevarse alguna curiosidad en forma de antiguedades, libros de segunda mano... Por último, para pasear por el centro sin mojarse, la única opción es meterse en el Mercado del Este.

Mercados a cubierto

4. Mercadillo navideño y Escenario Market

Con las tiendas cerradas (y también los centros comerciales), la opción de irse de compras pasa por los mercadillos. En los últimos tiempos proliferan propuestas diferentes como ‘Caravan Station’ (Cañadío) o ‘La Nave que Late’ (cerca del Barrio Pesquero), pero la oferta a cubierto para mañana, en concreto, se ciñe al Mercadillo Navideño típico de estas fechas (esta vez en la Plaza Alfonso XIII) y a la propuesta de Escenario Santander (Las Llamas), que incluye puestos y talleres (de 12.00 a 20.30 horas). Una de las apuestas más novedosas de los últimos tiempos y que ya se ha hecho un hueco.

La oportunidad para los de casa

5. Puertas abiertas en el Palacio de La Magdalena

«Jornada de puertas abiertas para nacidos y residentes de Santander». Es el titular para la ‘oportunidad del día’. Porque aún hay muchos que no conocen el Palacio por dentro y porque será gratis, con la condición de mostrar el DNI. No será necesaria ni siquiera la reserva previa, ya que bastará con dirigirse a la entrada principal antes de que den comienzo las cinco visitas programadas. En horario de mañana –a las 10.00, 11.00 y 12.00 horas– y de tarde –a las 16.00 y 17.00 horas–. De largo, uno de los planazos del día si le da por llover.

Pequeños grandes viajes

6. El funicular o el paseo por la Bahía

Para los que les usan a diario para ir de aquí para allá son medios de transporte en mitad de la rutina. Pero, si no es el caso, son un plan en sí mismos. El funicular del Río de la Pila (en la calle hay soportales y bares para resguardarse) funciona de 6.00 a 0.00 horas y es gratis. Las vistas desde arriba, incluso con el gris de la lluvia, no tienen precio. Otra opción si la mar no anda revuelta es irse a Somo o Pedreña en la lancha de Los Reginas. Solo por ir, por el viaje, por ver la Bahía. Hay cada hora y el billete de ida y vuelta sale por 4,75 euros.

Pensado para niños

7. Escena, arte y mucho circo

Ninguno de los anteriores es excluyente, pero les hay pensados, básicamente, para ellos. La sala de exposiciones de la Fundación Botín ofrece los ‘Domingos de Familia: Arte’, de 12.00 a 13.45 horas. También por la mañana, en Miriñaque (Isaac Peral) programan ‘Teatro de objetos animados: Animales’ (12.00). La oferta matinal se completa con el Taller de equilibrios y elasticidad del Café de las Artes (en García Morato, conviene preguntar por las plazas disponibles). Allí mismo, ya por la tarde, más teatro para niños: ‘Boli, Boli, Boli’ (17.30). Y quedan dos opciones. Porque en el Casino hay una exposición de Miniaturas, Escenas y Casas de Muñecas (de 18.00 a 21.00 horas) y porque el circo –el italiano, con la Familia Aragón– está en la ciudad (17.00 y 19.30 horas).

Gastronómico

8. Tour&Tapas y otras ideas originales

La hostelería es un refugio y un plan eterno. Domingo de rabas, diciembre de cocidos, mediodía de vermouth o tarde de copas. Organizar una comida se puede siempre. Pero si va de plan distinto, los guías oficiales de Cantabria ofrecen el Tour&Tapas, que incluye visita a la ciudad junto a paradas de pinchos y tapas en varios establecimientos. Se reserva en el 609 724 284 y se queda en la oficina de Turismo a las doce. Sale por 18 euros y, eso sí, algo se moja uno al ir de un sitio a otro. Es un plan concreto, como el ‘Pinchopote’. Pincho y bebida por un euro que suele ir acompañado de actuaciones, mercadillos... Un ejemplo de propuesta que ha calado los domingos.

El clásico de los clásicos

9. Ir al cine

«Cariño, ¿qué hacemos? Hace tan malo...». Esas conversaciones suelen acabar en cine. Cinesa o Peñacastillo ofrecen su cartelera con los estrenos, pero mañana hay también sesiones en La Filmoteca y el cine Los Ángeles (en el centro de Santander). Horarios y películas se pueden consultar en este periódico.

Turismo religioso

10. La Catedral y el Cristo

El domingo es día de misas. En todas las iglesias de la ciudad, claro. Pero el templo más destacado de Santander –otro desconocido para muchos de sus vecinos– ofrece visitas más allá del culto. De 10.00 a 13.30 y de 17.00 a 21.00 se puede conocer la Catedral de Santa María de La Asunción (un euro para los adultos). El paseo por el claustro ya merece la pena. También la Iglesia del Santísimo Cristo (de 8.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.00, gratis, en este caso). Eso sí, las visitas no se pueden realizar durante las misas.

Lo tuyo es puro teatro

11. Hasta en un piso

La escena está presente en domingo (aunque mañana no hay programación en el Palacio de Festivales). En Miriñaque, a las 20.00 horas, se puede ver ‘La consagración de la primavera’. Además, el domingo es uno de los días de una de las propuestas más orginales que se ha sumado a la agenda. Se trata del ‘Teatro Principal’, funciones en el salón de una antigua casa señorial en el centro de la ciudad. Tiene sesión a las 20.00 horas y hay que reservar en el 606 897950 (cuesta 16 euros y te ofrecen un coctail).

Sonido en formatos distintos

12. Aprender de boleros y demás conciertos

Hay música este domingo. Citas más íntimas (nada de convocatorias masivas, esta vez) y hasta opciones de aprender sobre un género. Porque en el restaurante Maremondo, por ejemplo, en vez de un concierto ofrecen una conferencia sobre los cien años de bolero en Santander (17.00 horas). La agenda musical va desde una iglesia –en la Bien Aparecida se presenta ‘Perpetuun Mobile’ a las 20.00 horas– hasta una de las salas que programan habitualmente –en la Black Bird tocan varios de los participantes en el certamen ‘Santander Joven’ a la misma hora–. Sin olvidarse a partir de las 21.00 horas de ‘La Noche Americana’, en el Rvbicón (calle del Sol) o del pianista Javier Arroyo, que acompañará a los clientes de Bodegas Mazón (a partir de las 20.30 horas). Y para los que además de escuchar quieren bailar, en la Taberna del Palacio del Mar dan clases de baile (19.00 a 23.30 horas).

En forma de exposiciones

13. ¿Cómo era el comercio de siempre?

¿Qué es un libro de artista? Eso se preguntan y tratan de responder en el Palacete del Embarcadero, otro de los espacios habituales cuando se trata de responder al qué hacer con lluvia (de 11.30 a 14.00 y de 17.00 a 20.30). Lo mismo pasa en la Fundación Botín, que abre durante todo el día y que también es de las que aparece siempre con propuestas en la ciudad hasta en los días más flojos. Esta vez, ‘Orden aparente’, de Carlos Garaicoa. Una de las propuestas puntuales más curiosas del día está en el CDIS (calle Magallanes). Porque allí muestran una memoria gráfica del comercio de Santander (‘Vamos de tiendas’ es el nombre concreto de la propuesta, que se puede ver por la mañana, de 11.00 a 14.00). Pablo Hojas Llama en La Caverna de la Luz y Fresia Puente con ‘La mirada impaciente’ desde el Rubicón (ambos en la calle del Sol) completan la agenda en este apartado concreto.