Dominando la Costa Esmeralda

  • Desde esta gran atalaya de Laredo disfrutaremos de una de las bahías más bellas de la Costa Cantábrica

Estando aquí arriba y viendo este paisaje sobrecogedor entiendo que desde este fuerte del Rastrillar, junto con las fortalezas de Santoña, se controlaba toda la bahía y debía de ser muy difícil entrar por la mar con malas intenciones.

La Costa Esmeralda debe su nombre a ese color verde tan bello que deja el mar cuando el fondo es un inmenso arenal.

Miro al este y me impresiona un paisaje agreste con el nombre de bahía de la Soledad donde se forman pequeñas calas solitarias prácticamente desiertas en un día con tanto calor.

Me voy con la imagen grabada de esta hermosa bahía que me tiene enamorado a la que visito siempre que puedo.

Para llegar hasta aquí

Nos adentramos en la puebla vieja de Laredo donde podremos disfrutar de una gastronomía marinera y de la arquitectura popular. En lo más alto se encuentra la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción magnífico ejemplo del gótico de Cantabria. Desde aquí encontramos un camino con indicaciones que nos lleva a la atalaya en unos diez minutos.