Recogida de uvas en los Viñedos Nates, de Treto
Recogida de uvas en los Viñedos Nates, de Treto / María Gil Lastra

Menos cantidad, mejor calidad

  • Los bodegueros cántabros afrontan una vendimia ilusionante que un año más se centrará en torno a la fiesta del Pilar

Coinciden en que este año la vendimia va a dar unos buenos resultados. Menos cantidad de uva, en comparación con el curso pasado, pero de una gran calidad. Con buenos niveles de azúcar y acidez, rondando siempre esos deseados 12 grados de alcohol. Será, en la mayoría de los casos, después del 12 de octubre, festividad del Pilar, cuando los bodegueros de Cantabria comiencen a recoger los frutos de un año relativamente bueno en cuanto a climatología se refiere. Julio fue caluroso y húmedo y en septiembre se registraron unas primeras lluvias que ayudaron a la maduración de la uva.

En líneas generales, los propietarios de las bodegas de la región están más que esperanzados con el resultado de la cosecha 2016. En especial, los acogidos a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Vinos de la Tierra Costa de Cantabria. En total, diez sociedades que elaboran vino blanco con uvas de las variedades Albariño, Chardonnay, Godello, Ondarribi, Riesling, Gewürtz Traminer y Treixadura.

Asier Alonso, propietario de la bodega Sel D’aiz, dice que la vendimia de este año en Castillo Pedroso, «viene más retrasada que en 2015. Aún le faltan unos cuantos días. Sanitariamente está muy bien, las últimas lluvias no han ayudado tanto como las primeras de septiembre. Total que hay que esperar un poco y rezar para que no llueva». En cuanto a la uva se refiere, «estamos todavía haciendo el seguimiento de la maduración semanal. Despacio. Nos centramos más en la acidez que en el azúcar», señala Alonso.

Menos es más en la vendimia

La bodega Sel D’aiz, que posee cinco hectáreas de terreno –dos con uva Albariño, dos con Riesling y una con Godello–, en esta localidad perteneciente al ayuntamiento de Corvera de Toranzo, comercializa la marca Yenda (Yenda Albariño-Godello, Yenda Riesling y Yenda Spicata–. Su producción estimada para este año es de unas 10.000 botellas.

La vendimia de esta bodega se realizará días después de la fiesta del Pilar. Según Asier Alonso, «primero se recogerá la uva Godello para continuar con la Albariño y Riesling, que este año van muy juntas».

En la bodega Ribera del Asón, de Mikel Durán, sin embargo, la vendimia viene antes de lo previsto. «En agosto hubo unos cuantos días de calor que han provocado este adelanto. De hecho, ya hay parcelas en las que ya hemos vendimiado», asegura el propietario. Esta empresa tiene sus viñedos en Castillo Siete Villas, Noja –donde ha abierto además un centro de interpretación del viñedo– y Vidular (Voto), donde se sitúa la bodega. Ribera del Asón cultiva en 10 hectáreas de viñedo propio uvas Chardonnay, Albariño, Godello y Treixadura.

«Hemos vendimiado ya –señala el bodeguero– en Vidular, donde se planta la uva Chardonnay. Este es uno de los mejores años». En cuanto a la producción de 2016, «no sabría dar una cifra. Hasta el final de la vendimia no es posible saberlo, aunque esperamos que sea mayor a la de 2015, teniendo en cuenta lo que darán las nuevas viñas de Noja». Durán comercializa las marcas Ribera del Asón y Cantábricus.

En Valle de Villaverde

De «muy buena de calidad y producción» califica Carlos Recio, de la bodega Casona Micaela, la vendimia de esta temporada. «El invierno ha sido caluroso, con algo de sequía, lo que le viene muy bien a la uva, que está óptima en azúcar y acidez. Alcanzaremos los 12 grados».

Recio tiene plantadas en Valle de Villaverde uvas Riesling y Albariño y su recolección se hará por separado, rondando el día 15 de este mes, «primero una y después otra».

Este empresario posee 8,5 hectáreas de terreno y comercializa las marcas Casona Micaela y Micaela Selección de Añada, que se elabora con la uva de mejor calidad y se cría en depósitos de acero inoxidable durante varios meses.

Menos es más en la vendimia

/ Javier Cotera

Para Ignacio Abajo, propietario de Bodega Lancina, «ningún año es bueno del todo. En julio hizo mucho calor y hubo humedad. Cultivar uva en un clima atlántico es difícil». Aunque, para él, «el nivel de azúcar este año está bastante bien, por encima de los 11,5 grados y el de acidez por debajo de los 9 gramos de ácido tartárico». Abajo ya ha recogido una parte de la cosecha en Tuebre el pasado día 2 y este fin de semana lo hará con el resto en Moncalián. Ambas localidades están en el municipio de Bárcena de Cicero. Estima, por otra parte, que la vendimia le dará unos 12.000 kilos de uva Riesling y Godello, 4.000 y 8.000 en cada uno de estos viñedos. Las botellas de la marca Viña Lancina serán al pie de 9.000.

En Valle de Villaverde se encuentra también la bodega Monte Tejea, cuyo propietario es Fernando Renovales. Para él, la vendimia de 2016 va a ser «un poco corta, pero buena. Se recogerá menos uva que el pasado año pero será de gran calidad. Está muy bien de azúcar. Aquí ha llovido poco y la maduración es ideal».

Él comenzará a recoger un día después del Pilar, «para no estorbar». Ese día es la fiesta del pueblo y hay un concurso de pucheras. Este año, Monte Tejea, que tiene uvas Ondarribi y Riesling en algo menos de dos hectáreas, encorchará entre 4.000 y 5.000 botellas, con la etiqueta Tejea Verde.

Uva sana

En el municipio de Cieza se levanta la bodega Majuelos de Cieza, de Manuel Torío. Allí la vendimia se presenta «normal –dice Torío–, con menos cantidad de uva que el pasado año y, por su maduración, viene con algo de retraso. Es, en todo caso, una uva sana».

En cuanto a la calidad del fruto, el bodeguero señala que «el pasado día 3 de este mes llegaba a 12 grados, por lo que no podemos alargar la vendimia mucho más en el tiempo. Por lo tanto, vendimiaremos ya con 12,5º y a partir de los días 15 o 16». La previsión de Torío es recolectar en sus cuarto hectáreas de terreno unos 22.000 kilos de uva Albariño, para poner en el mercado unas 18.000 botellas de Behetria de Cieza.

Señorío del Pas hace un vino totalmente natural, sin ningún tipo de aditivos. Coral y Antonio, propietarios de la bodega, ubicada en San Martín de Villafufre, están esperando aún a que madure un poco más la uva, por lo que la vendimia tendrá que esperar hasta finales de mes. «Vamos con cierto retraso –señala Antonio– con respecto al año pasado, pero es algo que se ha notado en todos los cultivos.Así que nos iremos casi a noviembre».

«De momento, el azúcar da unos índices de 11 grados de alcohol y hasta que no llegue a 12 no se podrá comprobar el grado de acidez. Calculamos que estará entre 11 y 10 gramos de ácido tartárico por litro, bastante alta para el vino que hacemos nosotros».

Tampoco Antonio puede calcular todavía cuánto recolectará en sus viñedos. «Teníamos la mayor previsión para este año, pero el último sábado de julio cayó una granizada y nos fastidió.Así que vendimiaremos menos que el pasado año.Eso sí, el vino tendrá mucha calidad».

Señorío del Pas tiene una extensión de 4,2 hectáreas, con 11.000 plantas, 8.500 de Godello y 2.500 de Gewürtz Traminer.

El primer año en Cantabria

Bodega Pago Casa del Blanco, que dirige la familia Sánchez Contreras, se ha instalado este año en Cantabria, tras adquirir la empresa Nates, con viñedos en Voto, y el Palacio de los Alvarado. Según el enólogo de esta empresa, Antonio Merino, es difícil saber cuáles serán los resultados de esta vendimia que está a punto de realizarse. «En nuestro caso, al ser nuestro primer año en Cantabria –señala– no se puede hacer una comparativa. Nuestros viñedos están en una zona agreste con distintas orientaciones y parcelas muy irregulares. Tenemos buenas expectativas, más de calidad que de cantidad».

Menos es más en la vendimia

/ Javier Cotera

«En el último sondeo –dice– estábamos en 11 grados. PH demasiado bajo. A ver cómo madura durante estos días, si sigue la misma dinámica la acidez total será alta. Ahí estará luego la pericia del enólogo para hacer que se note la presencia de Cantabria en el vino».

Por todo ello, es imposible calcular este año la producción en los viñedos de Godello que esta empresa tiene en las localidades de Nates y Adal-Treto. Lo que sí tienen claro sus responsables es que esta primera añada se comercializará con la marca Nates, aunque el año que viene habrá novedades en la estética de las botellas y quizás se cambie su nombre comercial. Esta bodega comenzará también a vendimiar durante El Pilar.

En el municipio de Liendo se levanta la bodega Viña de la Vida, propiedad de Miguel Ángel Aja. Para él, la vendimia 2016 «será bastante buena. Ha sido un buen año y la uva está sana. En nuestra finca el fruto madura muy bien al estar las viñas orientadas al sur. Por ello, alcanzaremos una graduación de 13 grados».

Aja posee una extensión de 13.000 metros cuadrados –una hectárea y un poco más, asegura– y según todas las estimaciones podrá recoger este año unos 5.000 kilos de uva, que darán entre 3.000 y 4.000 botellas. «Dependerá también del prensado. Nosotros no somos muy partidarios de aplastar demasiado la uva», señala.

Viña de la Vida tiene en total 4.000 cepas de Albariño y 500 de Riesling, y comercializa su vino con la marca Viña Lavida.

Vinos de la Tierra de Liébana

En Liébana son también muy buenas las expectativas de los viticultores, más en cuanto a calidad que a cantidad. Ángel Moreno, el vino de la casa Sierra del Oso, se hace con uva Mencía que comenzó a recogerse ayer viernes, con la previsión de que la vendimia termine a finales de la próxima semana. Los viñedos de esta empresa se reparten por las localidades de Bedoya, Castro Cillorigo, Tama y Ojedo.

Según indica el propio Ángel Moreno, «la vendimia este año será buena en cuanto a calidad pero escasa en cuanto a cantidad. Ha llovido poco y faltan racimos».

En cuanto a la producción, Moreno espera que finalice la vendimia para hacer números. Estima que podría ser un 10 o un 15 % menor que en 2015. Ángel Moreno posee tres hectáreas y medio de terreno, pero compra también uva a otros viticultores de la comarca.

Picos de Cabariezo fue una bodega pionera en agroturismo y en la recuperación vitivinícola de Liébana. Javier Blanco, uno de los socios de la empresa, afirma que «la vendimia este año viene más tardía y más corta. En cuanto a calidad, muy bien. La concentración de azúcar es importante y tiene la acidez necesaria». La recogida de la uva comenzará para esta empresa a partir del día 12 y se espera una producción de unas 25.000 botellas, «más o menos como otros años. El tema de la escasez lo solucionaremos con la compra de uva a otros viticultores de la comarca», señala Blanco.

Menos es más en la vendimia

/ María Gil Lastra

Picos de Cabariezo tiene siete hectáreas de terreno, con uva Mencía y un porcentaje pequeño de Syrah.

El jueves, Manuel Gómez Dosal, de la bodega Lusia, comprobaba el estado de la uva en un nuevo viñedo, de 3.600 plantas, ubicado en Cabezón de Liébana, en un lugar conocido como ‘Mesa sin pan’. Según este viticultor, «comenzaremos a vendimiar el lunes. El grado está un poco justo, 13,2 aproximadamente, y queremos aprovechar estos días que el pronóstico dice van a ser soleados. Así que esperaremos un poco». Este lunes, de todas las formas, se abrirán todos los viñedos de uva Mencía de esta casa, repartidos entre Bedoya, Mieses y Cabezón.

Gómez Dosal desconoce la producción que puede obtener este año, «hay que tener en cuenta –dice– que tenemos este nuevo viñedo, aunque la cosecha es muy buena».