Calabaza o calabacín

El calabacín es agua en un 95 por ciento.
El calabacín es agua en un 95 por ciento. / DM
  • Ambos tienen multitud de preparaciones en la cocina. Una es la base del cabello de ángel y el otro del popular pisto manchego

Parece que fueran la madre y el hijo: Calabaza y calabacín, aunque realmente son primos. Ambos pertenecen al género cucurbita, aunque son miembros de diferentes especies. El calabacín es de la llamada pepo y la calabaza es maxima, mixta, moschata y pepo.

Al calabacín se le suele llamar calabaza de verano, porque es cosechado en agosto y septiembre. Durante los meses más calurosos crece en vides. Estas cepas producen flores grandes y de colores brillantes que arrojan al calabacín, técnicamente una fruta porque almacena las semillas de la planta.

La calabaza, por su parte, se cosecha a finales de año, octubre o noviembre. Se desarrolla de la misma forma que el calabacín, aunque ya madura crece a un tamaño mayor.

Calabaza y calabacín son fácilmente diferenciables, tal y como las conocemos habitualmente, aunque hay que matizar que hay numerosas especies de una y otra.

La calabaza, como ya se ha señalado, es un producto de octubre y noviembre.La especie más conocida es la denominada buttermut. Se caracteriza por tener forma de pera y un característico color anaranjado. Su piel es más fina que la de alguna de sus hermanas y su pulpa es cremosa. Contiene vitaminas A y C y un bajo contenido calórico, por lo que figura en casi todas las dietas de adelgazamiento como uno de los principales alimentos.

Este popular producto, hace unos días de moda por ser el referente de la noche de halloween, se cocina principalmente cocida, frita, en cremas y purés, pudins y mermeladas con zanahoria y naranja, entre otras. Es, además, la base del cabello de ángel, que se elabora mediante la cocción de la pulpa de la calabaza con azúcar y agua.

El cabello de ángel es un dulce que habitualmente se utiliza para rellenar hojaldres y bizcochos. En esta época suele utilizarse para la elaboración de los populares huesos de santos, con mazapán como ingrediente principal. En los hogares españoles siempre fueron muy consumidas las empanadillas dulces rellenas de cabello de ángel.

La calabaza fue fiel acompañante de los peregrinos en su camino hacia Santiago de Compostela. Una vez secas, eran el transporte ideal de líquidos. Hay que destacar que es rica en vitaminas A y C y omega 3 y 6.

El calabacín, el que habitualmente se compra en los mercados, es de forma alargada. Su tamaño ideal es de catorce a veinte centímetros, pero puede alcanzar los cuarenta. Su peso ronda los 200 y 300 gramos.

El 95% del calabacín es agua, por lo que aporta 15 calorías por cada 100 gramos. Posee fósforo, potasio, magnesio y calcio.

En cocina, el calabacín tiene multitud de recetas. Es habitual su consumo en purés, cremas, tortillas, pudins, rebozados, quiches y relleno de pescado, marisco o carne.

Pero el plato más emblemático de este fruto es el pisto manchego. Se trata de partir muy finos calabacín, cebolla, pimiento verde y rojo. La verdura se pone a pochar lentamente en una cazuela con aceite de oliva y cuándo esté hecha se le añade tomate triturado al gusto. Se suele servir con un hilo de huevo batido, huevos fritos o poché. En Andalucía suele añadírsele también patata frita partida en dados y berenjena.

Ambas recetas son muy sabrosas y pueden tomarse en cualquier época del año.