Toni Bright durante uno de sus números de magia
Toni Bright durante uno de sus números de magia / DM

El mentalista Toni Bright actuará en Los Salesianos

  • En su espectáculo de este viernes titulado 'Volver a creer' doblará cucharas, leerá la mente del público y contactará con espíritus

Toni Bright, uno de los mentalistas más reconocidos de España, acerca al Auditorio Salesianos este viernes día 11 su espectáculo ‘Volver a creer’, donde el espectador podrá comprobar cómo es posible leer la mente o contactar con espíritus. Toni Bright comenzó desde bien temprano a sentir pasión por el mundo del mentalismo. De niño veía con su padre espectáculos en televisión y sentía una gran admiración y entusiasmo. Pero el que llamó poderosamente su atención fue cuando vio como un famoso mentalista rompía un vaso de cristal con el poder de la mente y quedó totalmente fascinado y convencido que quería dedicarse al arte del mentalismo.

Ahora, ya adulto, ha hecho de su pasión su profesión. Toni Bright lleva muchos años dedicándose profesionalmente al mentalismo y se ha convertido en «uno de los mentalistas más prestigiosos de España». Después de su última gira por los mejores teatros de España llega a Santander para presentar su espectáculo más increíble y emocionante de todos los tiempos, 'Volver a creer'. En él, sorprende y hace disfrutar al público en cada una de sus actuaciones, dejando boquiabierto a muchos cuando le ven doblar cucharas o tenedores, mover objetos con el poder de la mente, leer la mente del público, o incluso hacer aparecer duendes o contactar con espíritus...

La muerte de su padre, en 2015, marcó un antes y un después en Bright. Desde entonces, el mentalista no sube al escenario sin antes mirar al cielo durante unos segundos y pensar en él, ya que cree y confía que su padre le ayuda desde allí. 'Volver a creer' está dedicado a su padre.

El espectáculo convertirá la noche en mágica y fantástica. Entre mentalista y mago prefiere lo primero, «que es diferente a la magia, donde se usan cuerdas, monedas, cartas, el típico conejo y la chistera. En lo que yo hago la baraja de cartas es la mente». Reconoce que para ser mentalista hay que tener mucha paciencia, utilizar la psicología y la programación neurolingüística. «Si haces un buen uso de todo eso parece que tienes poderes», insiste. A Toni Bright le sirve para que el espectador disfrute con un show en el que realiza predicciones imposibles, como acertar el número de un sorteo de lotería. Todo ello da forma a un espectáculo ameno, dinámico, divertido, alegre y muy participativo. Porque a Bright le gusta que el público tome parte y lo pueden hacer también los niños mayores de cinco años.

A este mentalista le gusta que el público participe en sus espectáculos, de los que no se escapa nadie. Advierte de que no vale de nada evitar las primeras filas del teatro porque saca a espectadores sentados en cualquier parte de la sala. El método que utiliza para escogerlos es bien simple: escoge a la gente que tiene cara de buena persona porque quiere que puedan participar y se lleven una bonita experiencia a casa. «Te encuentras con gente con la que puede pasar de todo, pero cuando doy la mano a un espectador ya se un poco cómo es esa persona», ha declarado.

Y es que Toni Bright pide voluntarios para su show, no le gustan los compinches como hacen otros magos. Tampoco le gusta la palabra truco. Lo primero que aprendió fue a no usar jamás la palabra truco, prefiere juego o efecto. Porque entiende que si dices truco parece que estás quitando valor. Lo que él hace son efectos mentales, de psicología.

Y es que le han pedido de todo, desde sanar a enfermos a que vaya a sus casas a contactar con espíritus. «Les digo que un espectáculo es sólo eso, un espectáculo. Y que fuera del teatro dejo de ser Toni Bright, voy de paisano y no soy mentalista. Si lo fuera las 24 horas acabaría loco», insiste.