Amanece en Polaciones

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La naturaleza del Nansa

  • Descubrimos uno de los espacios naturales menos conocidos de Cantabria

Despertarme frente al cordal del Pico Tres Mares y Peña Labra cubierto por un inmaculado manto de nieve no tiene precio. Si además me encuentro en la cuna del rabel disfrutando de los rayos de sol del final del invierno me quedo sin palabras. Y es que este valle elevado de Polaciones, en la cabecera del Nansa, atesora todo lo que se puede desear si te apasiona la naturaleza y el mundo rural cargado de tradiciones.

El final de este cálido invierno da paso a una primavera adelantada. Flores, brotes y tiernas hojas dan color al monocromo bosque invernal. Multitud de pajarillos se animan con sus bellos trinos preparándose para la estación reproductora.

Justo en la divisoria entre Polaciones y el valle de Liébana una víbora despierta de su letargo invernal dándose un baño de sol para dar buena cuenta de ratones y topillos base de su alimentación.

Y seguimos porque la vida es un viaje.

Para llegar hasta aquí.

Nos adentramos por el valle del Nansa tras dejar la autovía del Cantábrico saliendo por Los Tanagos y cogiendo la comarcal 181. A partir de aquí subiremos todo el valle hasta su cabecera por una carretera espectacular que en su tramo final, antes de llegar a Polaciones, nos toparemos con una presa construida entre farallones rocosos de una gran belleza.

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