Micro cocina

Micro cocina
  • Un pequeño electrodoméstico y una gran revolución en la cocina. Sus seguidores crecen tanto como las recetas que no conocen límites. Un nuevo aliado culinario y una creciente generación de "micro-cocineros"

El "cocinar" –como lo entendemos hasta la fecha- se va a acabar y el "no-cocinar" también. Vivimos en una era moderna, tanto que se tumban los hábitos establecidos para cambiarlos por otros. Es la hora de la "micro-cocina". Pero ojo, ni es una moda ni es pasajera. Es una realidad que se ha ido instaurando en nuestras vidas, de poco a poco y en silencio, hasta colonizarlas por completo.

El cebo es demasiado bueno, tanto que pecamos a diario. Varias veces. Todos empezamos tímidamente con un pecado considerado menor: meter una taza en el microondas. Parece que no cuenta pero es el primer paso que damos al camino de la perdición reconvertido en bendición. Se comienza por calentar leche en el desayuno y se acaba con una sopa o una ‘mug cake’, y todo en el mismo recipiente: una taza. Así de fácil y sencillo.

Cualquier persona puede dar rienda suelta al cocinillas que lleva dentro. Puede hacerlo por necesidad –ya que todos comemos todos los días– o por creatividad. Recetas fáciles y rápidas y no por ello menos apetitosas que resuelven menús a diario, y cada vez en más hogares.

Desde los más renegados de la cocina a los que se excusan en la falta de tiempo del día a día –que es una verdad verdadera por otra parte– hasta los más prácticos y cómodos que quieren resolver el quebradero diario en que se convierte comer sin pensar –ni cocinar– un menú.

Para los unos y para los otros el microondas, ese pequeño electrodoméstico, se ha convertido en un mago y en un salvador que ha obrado el milagro culinario. Su poder de seducción es tal que ha pasado de ser una pieza clave en cualquier cocina que se precia, a convertirse él por si solo en una cocina. Como lo leen. De hecho por si no lo saben los planos de las casas del futuro cuentan con microondas y una nevera, pero ni rastro del espacio de la cocina. Desaparecen de los hogares y sin embargo siguen la conquista imparable de cualquier ‘office’ que se precie en una empresa.

La mentalidad está cambiando. El responsable que marca el paso del cambio es el propio tiempo. Escasea y se cotiza tanto al alza que cada vez son más los que lo no quieren perderlo o invertirlo entre fogones. Prefieren emplearlo en otros menesteres. Totalmente respetables todas las posturas.

Alimentos precocinados

Lo estarán notando. En su compra habitual en los lineales de los supermercados verán que aumenta el espacio y el reclamo de los productos precocinados, los mejores amigos del microondas. Se multiplican las ofertas en los folletos publicitarios y en los anuncios de televisión que presentan la nueva panacea gastronómica del "listo para tomar en 5 minutos". Los alimentos precocinados se comercializan envasados y refrigerados. Su consumo pasa por un calentamiento previo en el microondas, en su propio envase que ya también es apto. Los precios populares de los productos así como una amplia fecha de caducidad, de hasta tres meses en algunos casos, hacen que cada vez ganen más adeptos.

No hay sección que se le resista. Congelados –grupo en el que se encuentran las pizzas, patatas fritas, croquetas o verduras, entre otros-, conservas –que se presentan en lata, envases de plástico, o tarros de cristal-, envasados al vacío, y por último sopas y purés de sobre que se preparan añadiendo agua. Lo mismo se cocinan unos fideos orientales, que unos espaguetis con su salsa para añadir, un arroz basmati o una fabada.

Según la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), aproximadamente el 70% de los hogares españoles recurre a la comida rápida, mínimo, una vez a la semana. Como as en la manga no es una mala opción pero tampoco es recomendable basar la alimentación en este tipo de alimentos. No es oro todo lo que reluce. Hay que poner especial atención en conocer la cantidad exacta de los ingredientes que contienen –sobre todo el tipo de aceite–, así como su porcentaje de sal, grasas saturadas y azúcares, sin olvidar el contenido de aditivos.

Optimizar su uso

Partimos de la base de que cada microondas es un mundo con una potencia y unas características distintas –puede tener hasta grill–. Por eso hay que tener en cuenta sus prestaciones. Cada botón tiene una funcionalidad –calentar, cocinar o descongelar– a desarrollar en un tiempo. En los mismos minutos en un electrodoméstico u otro puede haber un abismo de temperatura. También influye el tipo de envase utilizado.

Una vez que se tengan controlados las funciones y los tiempos, el siguiente paso es el uso de recipientes adecuados, sin olvidar las tapas en torno a las que también gira una selección de artículos y materiales. Pueden ser de plástico, silicona o cristal y tener o no agujeros. Ahí ya es cuestión de gustos, platos y resultados finales. Por haber hay hasta tapas plegables, para que ocupen poco espacio cuando no se están usando.

La innovación presenta novedades desde accesorios para cocer pasta o arroz hasta estuches de silicona para cocinar al vapor carnes y pescados pasando por envases especiales para cocer huevos. Cabe recordar que el micro calienta y cuece pero no hornea, aunque se consiguen buenos resultados de en el acabado final.

Con el recipiente adecuado y el tiempo y el programa correcto lo que hay que hacer es dejar que el alimento gire en el plato del microondas. Así se reparte uniformemente el calor por la comida. Tras su paso por el micro el proceso también continua un par de minutos más, incluso al sacarlos a temperatura ambiente cuando están en reposo.

Lo que sí que es importante de verdad es tapar los alimentos para que así no entren en contacto directo con las ondas. Además, no cubrirlos hace que la grasa se acumule en las paredes. Así se producen las chispas que dañan la zona por donde pasan las ondas del microondas, lo que motiva que con el paso del tiempo dejen de funcionar correctamente y no calienten tanto.

Taparlos también es una medida higiénica que evita que queden trocitos o restos de comida en las paredes del microondas donde, con el tiempo, puede originarse la aparición de bacterias.

RECETAS CLÁSICAS, MENÚ VARIADO

Tortilla de patatas

Tiempo: 20 minutos.

Ingredientes para 4 personas: 1 kilo de patatas, 1 cebolla grande, 6 huevos, aceite de oliva virgen extra y sal.

Preparación: Cortar una cebolla y echarla en un en recipiente apto para microondas con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal.

Remover y tapar con un film de plástico, al que se le tienen que realizar unos pequeños agujeros para que pueda escapar el vapor. Introducir en el microondas durante 1 minuto a una potencia máxima de 600 w, y dejar reposar un par de minutos.

Añadir las patatas, un poco más de aceite, otra pizca de sal y 4 cucharadas de agua.

Remover todo e introducir de nuevo en el micro. El tiempo de cocción será aproximadamente de 10-15 minutos –dependerá del tipo de potencia del electrodoméstico–.

Se recomienda sacar las patatas cada 5 minutos y removerlas para ver su estado. Una vez que la patata ya esté en su punto se mezcla con la cebolla y el huevo batido en un recipiente y se repite el proceso de tapar con papel film, al que se le hacen pequeñas perforaciones, para cocinar durante lo 6 minutos finales.

Y así es como se consigue preparar una rica tortilla, el plato por excelencia que a todo el mundo gusta.

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Pollo asado

Tiempo: 20 minutos.

Ingredientes para 2 personas: 1 cebolla, 2 cuartos traseros de pollo, 1 vaso de zumo de naranja, 1 diente de ajo, sal, 2 patatas medianas, 1 chorro de aceite de oliva, 1 pastilla de caldo de pollo y unas hojas de perejil picado.

Preparación: Cortar la cebolla y las patatas en rodajas.

Ponerlas en un bol con un buen chorro de aceite de oliva y echar la pastilla de caldo.

Añadir la sal, el ajo, picado y el perejil.

Mezclarlo todo bien y untar los cuartos de pollo con la mezcla.

Si a la carne se le hace unos cortes, se cocerá antes y cogerá más sabor.

Poner los muslos en una fuente, apta para microondas, y echar el resto de la mezcla.

Incorporar el zumo de naranja y tapar la fuente con un papel film, haciendo unos agujeros con el cuchillo para dejar que se escape el vapor.

Poner la fuente en el microondas unos 15 minutos a la máxima potencia, o hasta que se vea que está hecho.

Después, retirar el film y volver a introducir la fuente durante 5 minutos, esta vez en el modo grill para que quede dorado por encima.

La presentación del plato se puede acompañar de unas verduras o con unas patatas.

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Ratatouille de verduras

Tiempo: 20 minutos.

Ingredientes para 2 personas: 3 berenjenas, 4 tomates de pera, 2 dientes de ajo, 2 cebollas, 3 calabazas pequeñas, 2 pimientos verdes, 1 hoja de laurel, perejil, sal, aceite, orégano, pimienta y azúcar.

Preparación: El primer paso para realizar esta receta es preparar todas las verduras. Todas tienen que estar previamente bien lavadas.

Después hay que cortar en cuadrados las calabazas, los pimientos y los tomates pera. Hacer lo mismo con las berenjenas.

Las cebollas se deben pelar y cortar también en trozos muy pequeños. Colocar en un recipiente tres cucharadas de aceite. Poner a máxima potencia en el microondas para que se rehoguen las cebollas, los pimientos y los ajos.

Cocinar las verduras entre 2 y 4 minutos. Seguidamente añadir las berenjenas junto con las calabazas. Echar la hoja de laurel y el tomillo para que comience a darle sabor. Condimentar esta preparación con sal y pimienta, al gusto. Remover todas las verduras cada cierto tiempo.

Cocinar a la máxima potencia durante 10 minutos. Agregar el perejil picado bien fino y el orégano. Cocinar 4 minutos más a máxima potencia.

Dejar reposar la preparación unos 5 minutos y luego servir.

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Arroz con leche

Tiempo: 26 minutos.

Ingredientes para 2 personas: 1 vaso de arroz de grano redondo; 2 vasos de agua;4 vasos de leche entera; 3/4 vaso de azúcar;1 trocito de cáscara de limón; 1 trocito de cáscara de naranja; 2 trozos pequeños de canela en rama y 2 cucharadas de mantequilla y canela en polvo al gusto

Preparación: Poner en un bol apto para microondas el arroz con el agua. Remover un poco, tapar con film transparente –al que hay que hacer un par de agujeros para que salga el vapor–y dejarlo 10 minutos a potencia máxima.

Sacar el bol del microondas. Retirar el exceso de agua que haya podido quedar y agregar la leche, el azúcar, la mantequilla, la cáscara de limón, la cáscara de naranja y la canela en rama.

Remover, tapar con film transparente y meter de nuevo al microondas a potencia máxima. Dejar cocinar el arroz con leche en el microondas durante 16 min, pero en 2 intervalos. Es decir, cuando hayan pasado los primeros 8 minutos hay que sacarlo, removerlo, dejarlo reposar 2 minutos y volver a repetir la operación pasados 8 minutos.

Sacar del micro y dejar reposar 5 minutos antes de servir. Dejar enfriar y a la nevera a reposar unas horas antes de comerlo. Servir con la canela al gusto.

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Brownie de chocolate

Tiempo: 10 minutos

Ingredientes para 2 personas: 130 gr. de mantequilla; 130 gr. de chocolate negro de fundir; 130 gr. de azúcar; 3 huevos; 1 vaso de harina; 4 cucharadas de leche entera; ½ sobre levadura.

Preparación:Trocear el chocolate y ponerlo en un cuenco para que se derrita. Remover y añadir mantequilla hasta que se derrita. Mezclar con la batidora los huevos con el azúcar y añadir la harina, levadura y leche. Incorporar la mantequilla y el chocolate. Verter en un molde de silicona y al micro 5 minutos a temperatura media-alta.

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EL PADRE DEL MICROONDAS

Las gracias de la invención del microondas se las tenemos que dar al ingeniero estadounidense, Percy Spencer, y a una genial casualidad. En 1945 su trabajo para desarrollar un generador de ondas de alta frecuencia, llamado magnetrón –que iba a ser utilizado como radar– derivó a la par en el tropiezo con el que sería esta otro gran descubrimiento: el microondas.

En plena investigación Spencer se percató que llevaba una barrita de chocolate en el bolsillo y que mientras hacia las pruebas con el magnetrón ésta se empezaba a derretir. El hecho en sí le fascinó. Sin querer fue el punto de partida para otros experimentos desde colocar una sartén con un huevo hasta un recipiente de palomitas de maíz. Ambos finalizaron con éxito.

Había comprobado que la exposición a microondas electromagnéticas de baja intensidad calentaba los alimentos. Dos años después, en 1947, salía al mercado el primer prototipo de horno microondas.

La evolución del electrodoméstico que hoy todos conocemos experimentó unos años de perfeccionamiento y comercialización. En España por su determinado contexto socio económico la espera se prolongó algo más de la cuenta. En los años ochenta comenzaron las ventas pero no fue hasta los noventa cuando empezó a hacerse más popular en el país. El hecho de que su precio se hubiera reducido ayudó a las ventas.

En la actualidad no hay cocina que no cuente con él. Ha revolucionado el mundo de la restauración. No hay plato que se le resista. Para muestra algunas sencillas y rápidas recetas aptas tanto para novatos con poca experiencia como veteranos que no dispongan de mucho tiempo.

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